La ciudad de El Cairo, vivida y narrada
Publicado en la Nueva Tribuna [Febrero 2011]


Tras una semana de intensas protestas, la capital egipcia sigue siendo el escenario de un enfrentamiento histórico entre un pueblo ávido de libertades y un presidente impopular, Hosni Mubarak. El descontento, suscitado por una situación económica insostenible, una enorme corrupción y la reciente revolución tunecina, es palpable en todos los rincones de la ciudad. Se cristaliza en el fervor de las discusiones, se refleja en la mirada de sus habitantes y se mezcla con otros sentimientos nacidos de la confusión reinante.
En este artículo presento algunas anécdotas y testimonios colectados durante mi reciente estancia en Egipto para entender las claves de este momento único en la historia del país. Más que una “ciudad sin ley”, El Cairo es hoy en día el escenario de una lucha por unos derechos humanos que engloba a todo el mundo árabe.      

El optimismo de los primeros días 
“Son tiempos difíciles pero valen la pena”, me explica Ahmed un comerciante del Cairo en las cercanías de mi hotel, el Radisson Blu. En su voz resuena el temor a lo desconocido, el rechazo a la violencia de delincuentes sin escrúpulos que aprovechan las protestas para saquear locales y edificios,  pero también y sobre todo, el deseo y la ilusión de que la manifestación sirva para algo.
Si bien el Estado de Mubarak tiene sus defensores (en su mayoría empresarios y funcionarios beneficiados por el régimen), el número de opositores que ven en esta situación la posibilidad de acabar con treinta años de dictadura es deslumbrante. Muchos se reúnen en los bares y terrazas de la calle, en frente de mi hotel, para escuchar y entender lo que esconden las noticias de los canales de televisión públicos. “Hay mucha censura aquí. No se dice ni la mitad de lo que ocurre”, sostiene Ahmed. El humo de las cachimbas y el perfume de los tés a la menta aportan una nota oriental a una situación que llama la atención del mundo entero.
Islam, un guía turístico de 31 años, considera que “cualquier cosa es mejor que Mubarak”. En toda su vida sólo ha visto a un presidente y, por eso, quiere conocer otra cosa, tener otra experiencia e intentar construir una verdadera democracia. “Tenemos el derecho a elegir nuestro destino”, explica. Según él, el país se está quedando atrás. “En los años 70-80 se vivía mucho mejor que ahora”. Egipto se ha estancado por culpa de una corrupción galopante que impide trasladar al pueblo todos los beneficios que ofrecen el gas, el petróleo y el canal de Suez. “Mubarak y sus amigos son los únicos que se benefician de este régimen”, afirma. El entrevistado considera que el turismo es posiblemente el sector más justo ya que da ingresos a personas aisladas por el sistema actual.
            “Con 700 libras egipcias al mes [100 euros], no se puede vivir”, argumenta Rafa, otro guía egipcio de 47 años, cristiano y padre de dos hijos. Su realismo le obliga a reconocer algunos logros de la política de Mubarak como el hecho de haber iniciado un tiempo de paz con los países fronterizos y permir una cierta estabilidad económica. No obstante, Rafa se muestra muy crítico con la corrupción y la falta de libertades que impiden un desarrollo generalizado de la sociedad egipcia. El optimismo generado por las primeras manifestaciones le incita a soñar y hablar de tiempos mejores. De repente, se despiertan todos los deseos silenciados por una represión férrea. “Me gustaría que mis hijos pudieran conocer un Egipto más justo. Si hay que sacrificarse y dejar de trabajar unas semanas, lo haremos”. Su única inquietud es que los radicales se adueñen de las manifestaciones y se instalen en el poder.

Miedo y represión
El toque de queda anunciado por el presidente Hosni Mubarak el 29 de enero tras tres días de silencio aviva el malestar. Con este anuncio, el gobierno rechaza la vía del diálogo y reconoce su incapacidad para apaciguar la rabia de un viernes histórico. Salen a la calle los militares recibidos como amigos y defensores del pueblo y desaparece la policía tachada de corrupta y violenta. “Los policías son los perros del gobierno ––clama Isham, un joven comerciante que he conocido en el aeropuerto del Cairo––. Torturan, arrestan… ¡Por eso el pueblo los odia!”. En las calles, los manifestantes aclaman la entrada del ejército pero Isham ve en la retirada de la policía una estrategia del gobierno para sembrar la confusión y el miedo. Un espacio queda abierto para que los delincuentes campen a sus anchas y destrocen locales emblemáticos.  En el telediario nacional, circula una noticia que causa una impresión apocalíptica: “El gobierno no puede garantizar la seguridad de ninguno e invita a los ciudadanos a defender sus casas”. ¿Hecho real o maniobra informativa para desviar la atención?
El miedo es máximo y en la calle los propios vecinos levantan barreras para impedir el acceso a los saqueadores y ladrones. Se arman con cuchillos, cadenas de hierro, palos de madera y barras de acero, dispuestos a todo para defender sus pertenencias y sus puestos de trabajo. En mi hotel, los empleados empuñan armas caseras para paliar la ausencia de militares y policías. Nos conducen a la azotea por miedo a un asalto inminente y en lo alto del edificio vemos como los controles se organizan en la calle. Finalmente, sólo es una falsa alarma pero en la mente de todos quedan grabadas las imágenes de una ciudad sin ley en la que son los propios habitantes los que se defienden y crean sus reglas. Una anarquía sin ilusiones. El pueblo contra el pueblo. Un sueño transformado en pesadilla.  
            El sábado 30 a la noche decido volver al aeropuerto del Cairo adonde espero encontrar más seguridad. Hablo con un guía y su responsable, les pido que me acompañen pero ellos no ceden. “No tengo miedo ––responde el responsable––. Mi puesto me obliga a estar aquí con mi gente”. Admiro la valentía de unas personas dispuestas a afrontar las amenazas más grandes con el único fin de preservar su trabajo y asistir a sus clientes, y me retiro en una camioneta junto con un representante que me ayuda a pasar los controles instaurados por los vecinos.

El aeropuerto y su pesadilla    
En la zona de llegadas de la terminal 1 me encuentro con un grupo de 50 españoles que se ha negado a ir a los hoteles por miedo a exponerse a una revuelta popular todavía incomprensible. Mi relato les confirma que la decisión que han tomado es la mejor y, sin embargo, ellos se enfrentan a otras dificultades. La comida escasea y los suministros desaparecen al segundo después de haber sido entregados a los restaurantes. La sobrepoblación de la terminal, invadida por viajeros de todo el mundo, favorece una especulación con los bienes de primera necesidad y un alza de precios desmesurado. Las condiciones son pésimas y las intoxicaciones intestinales se multiplican sin que nadie sepa realmente cómo detenerlas. Algunos españoles reciben inyecciones que bien podrían ser una medicina equivocada para luchar contra la diarrea y los desmayos. La incomodidad es patente en la cara de todos los viajeros y la respuesta de las embajadas se hace esperar.
La salida del país es una prioridad para los extranjeros que pueblan las terminales del aeropuerto. La mayoría trata de adelantar su billete o compra otro con fecha inmediata pero la pesadilla sigue persiguiéndoles. Los vuelos se atrasan y se cancelan sin previo aviso, llevándoles a pensar que no lograrán salir del Cairo. Un representante de Egyptair, desbordado por la avalancha de reclamaciones y críticas, me explica que la situación es inédita. “Todos los aviones están en su sitio, listos para volar, pero el problema es que los pilotos y las tripulaciones no pueden llegar al aeropuerto. Están bloqueados en algún sitio de Egipto y no conseguimos entrar en contacto con ellos”.
El toque de queda no ayuda. Cada día a partir de las 3 de la tarde y hasta las 8 de la mañana las llamadas a móviles son imposibles. De la misma forma, el acceso a Internet queda imposibilitado en todo momento y obliga a conformarse con las escasas informaciones de un aeropuerto en pleno caos. La supervivencia del turista se asimila a la lucha del ciudadano egipcio, pero con dos diferencias notables: primero, dispone de recursos para salir y, segundo, otro lugar más seguro y justo le espera.
Antes de pasar por la zona de control de pasaportes y embarcar hacia Barcelona, me despido de Ashmet, el guía que me ha acompañado al aeropuerto para ayudarme con la facturación de mi maleta. Él lo tiene muy claro: “Es un periodo difícil, pero amo Egipto. Y haré todo para mejorarlo”. Desde entonces, sus palabras me acompañan, me persiguen y me obligan a pensar que allí, en el extremo oriente de África, la lucha por la libertad y la justicia es más viva que nunca. 

Ben Okri y la luz de África 
Publicado en la revista de reportajes Fronterad [Enero 2011]



“Somos gente esencialmente indirecta”, declara Ben Okri al iniciar su discurso para explicar el formato inusual de su presentación. “Cuando hablo con mi padre, nunca recibo una respuesta clara. El africano está lleno de proverbios, dichos, citas y rimas." Con esta introducción entendemos que el autor prefiera hablar a través de algunos de sus escritos y recrear imágenes que, quizás, transmiten mejor la esencia de un continente tan misterioso. Su lectura es pausada, sosegada e increíblemente emotiva. Subraya algunas palabras, las repite para crear un eco sutil y, luego, reanuda con otra lectura que ahonda la anterior. “África es una realidad no vista. África es un sueño no entendido. África, África…”, expresa ante una audiencia silenciosa y hechizada. El ambiente se asemeja al de un íntimo círculo de poetas que aprecian el valor de una palabra, el peso de una rima y la fuerza de una imagen. “Innumerables ciclos de civilización perdidos en su memoria pero no en sus mitos. (…) África es un enigma viviente. Un hombre viejo tomado por loco o por niño. Un hombre sabio tomado por loco o por niño. Un indigente que también es un rey. ¡Un rey!”.
Todo cambió con el encuentro entre Europa y África, relata Ben Okri. “Al principio, hubo un viento blanco y, de pronto, ese viento blanco borró la memoria de la gente. Las cosas desaparecieron. Las canciones se desvanecieron. Los dioses fueron borrados uno por uno." Y ese cambio se operó en silencio, sin que nadie lo notara o denunciara. “Es imposible decir cuál de esos dioses desapareció primero”, subraya. Lo seguro es que la gente tuvo que pagar un gran precio al perder sus dioses. Muchas tribus desaparecieron. Muchos idiomas fueron silenciados. Mucha gente se fue y, ante este panorama desolador de la esclavitud y de la colonización, Ben Okri cree que muchas cosas buenas de la gente murieron. Eso es lo que pasa cuando dios muere. La muerte se asocia con el cambio. Ese cambio brutal e indeseado que ha de ser aceptado. Con la colonización, se alteraron las fronteras. “Cambió el nombre de los lugares, cambió el sonido de los nombres y, también, cambió el destino de aquellos nombres. Se reescribió el nombre de los barcos y de los peces. Las cosas reescritas perdieron su significado y su forma. De repente, parecieron nuevas para todos nosotros.”

El peso de la historia y su imborrable recuerdo
Tras una conmovedora y sucinta lectura de su obra Sorprendiendo a los Dioses, el autor nigeriano libera un profundo suspiro y levanta la mirada hacia el público. Un torbellino de dolor y angustia atraviesa el auditorio. No hay nada más vibrante que unas imágenes sacadas de los libros de Ben Okri para entender lo que ha sido la historia africana y el duro camino que han emprendido las naciones ahora independientes para reconstruir su identidad. En su paso por España, durante unas jornadas organizadas por Casa África, el autor desvela la fuerza de las metáforas, el aura de humanidad y la magia que pueblan sus obras. La serenidad y la calidez de su mirada son, tal vez, un indicio de su largo recorrido y de su prestigio literario. Entre los galardones que le acompañan ––y qué buena compañía––, se encuentran el premio de la Commonwealth, en 1987, con la obra Incidents at the shrine (Incidentes en el santuario), o el Booker Prize obtenido en el año 1991 con la obra El camino hambriento, que le valió un reconocimiento internacional. No faltan los críticos que han etiquetado su obra de realismo mágico, pero él siempre ha rechazado esa connotación con un argumento indiscutible. La magia es efectivamente parte de su obra, pero la magia es parte de todo en África. En el continente negro, el hechizo es real y ampara todos los elementos, ilumina cada aspecto del día y de la noche, de la tierra y del mar.  
De su obra El camino hambriento, el autor quiere justamente resaltar unas líneas que considera simbólicas. Pero antes de todo: un silencio. Así es como se crea un ambiente íntimo. Después, cuando ya siente que el texto no puede esperar, inicia su lectura con un ritmo lento y envolvente. “El Gobernador General [representante de la colonización europea en su obra] construyó una carretera. Según él, era una heroica y bonita carretera. Esa carretera era, efectivamente, muy bonita pero yacía sobre los cadáveres de esclavos. Una carretera construida por los nativos y supervisada por los colonos”. ¿Qué es lo que ha aportado la colonización? ¿Qué debe aceptarse y qué no? Estas son preguntas a las que sólo el tiempo debe responder. El trauma de la transición es muy palpable en África, explica Ben Okri, y su superación llegará con paciencia. “El cambio en el alma requiere tiempo. También requiere tiempo aceptar la muerte de un padre o de una madre”. Ésta es una imagen que retrata muy bien al África actual: la de un huérfano que debe superar el dilema de su identidad y de sus orígenes, sin tampoco detenerse en el camino.
Cuando le preguntan sobre los atavismos, el escritor nigeriano señala al lenguaje como una forma de mantener el orden de las cosas. “El lenguaje es piramidal”, explica para resaltar la influencia colonial de quienes dominaron su país, y que siguen teniendo una importante presencia como legado de la historia. “Siempre he dicho que necesitamos un nuevo lenguaje. Necesitamos redefinir o reinventar las palabras como falso o verdadero. Puede incluso que necesitemos una nueva ciencia.” Sería efectivamente lo más cómodo para deshacernos de la idea de colonialismo, dominación, tradición o modernidad, afirma. De momento, Ben Okri ha decidido escribir en inglés para comunicarse con el mayor número de seres humanos. También lo hace como muestra de aceptación. El idioma heredado de los colonos ya es parte de su país, de su historia, de él mismo. “Hago todo lo posible como artista para evitar entrar en ese conflicto entre tradición y modernidad”, añade el autor. Ese conflicto ya pertenece a otra generación. Ahora, lo que Ben Okri procura retratar en su obra es la época del despertar, de la conciencia y del nuevo africano sin rencores.

El necesario reencuentro entre África y Europa
            “El primer encuentro entre Europa y África no fue un encuentro”, explica con calma Ben Okri. Su mirada es inquisidora y sus pausas reflexivas. “Fue una apropiación. Fue una mala impresión. Los que vinieron a ‘descubrirnos’ no vieron la verdadera África”. Por estos motivos es preciso redescubrirla, sentirla de nuevo, volver a mirarla. Nada más que eso, pero con unos ojos curiosos, sin prejuicios, sin ideas del pasado, sin estereotipos, sin comparaciones. “La gente debería empezar a ver la luz de África”, declara el escritor nigeriano y añade: “Es generosidad, es genio, es calor…”
El discurso de Ben Okri es una invitación para reparar lo que se hizo mal años atrás, para volver a creer en la humanidad. “África ha esperado siglos para ser descubierta con los ojos de un enamorado”.
            La razón de tanto desconocimiento se debe, quizás, a que no leemos bastante el uno del otro. La lectura es justamente una forma de redescubrirnos, sostiene el autor. “El que no puede gastar su dinero en un viaje a África debería gastar su dinero en unos libros y experimentar África como un sueño”. Esa apertura es la que puede transformar las percepciones y recalibrar la imagen que tenemos del continente. Ben Okri insiste en que la estética del espíritu africano es muy profunda. Es misteriosa. Es maravillosa. Y concluye: “Se requiere un genio para entender a otro genio”.

Un homenaje a Carlos Monsiváis
Publicado en Diario Siglo XXI [Noviembre 2010]


Objetos diversos y coloridos son los que se entremezclan, se completan y dan un significado a esta obra particular. Parece ser una obra vanguardista, arte atrevido sacado de un museo contemporáneo del que resaltaremos una búsqueda rotunda de la originalidad, una luminosidad distinta o, incluso, un efecto provocador o absurdo, pero no lo es. Todo lo contrario. Es un altar al más puro estilo mexicano, parecido a los que se suelen organizar en los espacios domésticos y públicos para dar belleza y calor al duelo. Está repleto de objetos variopintos recolectados por la Casa América de Barcelona, detalles, comentarios, fotografías, ideas que caracterizan y realzan a una persona, sus gustos, sus logros, su influencia, sus manías. Todo está aquí para homenajear la memoria de una persona que no ha dejado a nadie indiferente: el famoso cronista mexicano Carlos Monsiváis fallecido el pasado 19 de junio.
Ahora entendemos la presencia de una máquina de escribir en el centro, pero  también la de una multitud de gatitos. El hombre era un amante de los gatos. Tenía 22 en su casa. A los alrededores aparecen elementos que evidencian el compromiso del homenajeado con la cultura popular. Figurinas de comics, ejemplares del periódico “La Jornada”, una bandera del movimiento gay, el pasamontañas y discos de sus artistas predilectos: Chavela Vargas, José Alfredo, Agustín Lara, Elvira Ríos y Chelo Silva. Más arriba, relucen algunas obras originales de artistas cercanos a Monsiváis como José Luis Cuevas, Naranjo o Rodrigo Moya. Finalmente, llaman la atención en la primera línea, unos platos culinarios al estilo tex-me que compiten por un duro protagonismo: salchichas, frijoles, molletes, coca-cola light, tamales y limonada. En eso consistía la dieta de Carlos Monsiváis.   

El reflejo del compromiso y de la inquietud periodística
El cronista mexicano era en palabras textuales del escritor Juan Villoro un hombre que se burlaba de la alta cultura y de la burguesía. Un periodista que reivindicaba un humor dentro de un panorama periodístico dominado por la solemnidad. “El humor es un sentido de la reflexión”, cita Villoro en el acto organizado en su memoria para describir un estilo que combinaba la ironía, la simpatía y la cultura. El humor le llevó casi a todas partes. “No se perdió casi ningún fenómeno cultural de su tiempo”, explica el autor mexicano con una visible admiración. Ensayista, actor, periodista, novelista. Fue un hombre polifacético en su más extenso sentido, un precursor en los estudios culturales, que escribió de cosas que los demás no veían interesantes. Le encantaba la música y, entre los múltiples artículos que llevan su firma, Juan Villoro resalta una crónica destacable sobre Bola de nieve, un virtuoso pianista cubano que bien podría haber pasado desapercibido en México si no lo hubiera eternizado en su crónica. Y así era Monsiváis, un periodista entregado a su trabajo de información, inquieto e incansable, abierto a todos los temas. “Era como el periodista japonés que ya había tomado fotos antes de que llegaran los demás. Ya había escrito una crónica y comprado todos los souvenirs de la zona”, explica con ironía Juan Villoro.
Auténtico volcán de información, presente en todos los frentes que podían significar algo para la cultura de su país, Carlos Monsiváis también era un ejemplo de compromiso social. “Nunca se olvidó de la lucha por el desarrollo”, comenta Juan Villoro y ese compromiso se refleja en su concepto del periodismo. Según él, la realidad existe dos veces, primero con el hecho y luego con la narración del hecho. Carlos Monsiváis tenía en cuenta todos los elementos de una noticia. “Podía estar narrando un festival de rock, describiendo la técnica de los músicos, y, al mismo tiempo, estar hablando con todos los testigos”, dice Villoro nostálgico. Como consecuencia, esa capacidad de estar en todas partes, de hablar de todo y con todos, le transformó en un verdadero oráculo. Un referente intelectual. Supo dar importancia a géneros tan distintos como la fotografía, la caricatura, las historietas… ¡Cosas que otros no valoraban!”, explica el escritor mexicano y, subyugado por la apertura del homenajeado, Juan Villoro subraya que era capaz de leer homilías de grupos ultras del catolicismo por el simple hecho de informarse. Las analizaba con ironía y encontraba en ellas nuevos temas para redactar.


Entre la avalancha de crónicas y la escasez de obras publicadas
Su curiosidad e ironía contribuyeron seguramente en construir esta figura inagotable que ahora se rememora. Tan prolífico como intranquilo, así era Carlos Monsiváis. “No sabemos cuántos libros escribió ––explica Juan Villoro––, y no sabemos cuántos libros van a surgir de esa vasta galaxia creativa”. No obstante, poniendo de lado sus numerosas crónicas y algunos ensayos, Carlos Monsiváis publicó relativamente poco, es un hecho. Muchos de sus escritos se perdieron, pero también es cierto que su obra completa está por llegar, sostiene el autor mexicano. Entre las obras que le han valido un gran reconocimiento se encuentran la antología definitiva de la poesía mexicana del siglo XX (publicada en 1966), el ensayo sociológico “Escenas de pudor y liviandad” que le valió el premio Mazatlán de literatura en 1988 o el libro ilustrado “Los rituales del caos” en el que desentraña ciertos puntos polémicos de la identidad mexicana y la manera en que se comportan los individuos al convertirse en masa. Estudios muy profundos y novedosos que consolidaron la imagen de un intelectual implicado y exigente.  
Sobre el motivo de esas relativamente pocas publicaciones, el editor Jorge Herralde se ha referido a algunas experiencias que tuvo en el pasado para entenderlo. En los primeros años de la década de los ochenta, Carlos Monsiváis le dijo a Jorge Herralde que había acabado un libro sobre música popular. Según él, era un libro interesante que podía aportar algo al panorama cultural de aquel entonces. El editor expuso su total acuerdo y le pidió que se lo entregara. “¡Dámelo!”, pronunció él con resolución, pero la respuesta del cronista mexicano fue elusiva: “Aún tengo que retocarlo un poco… Más tarde te lo entrego”. Jorge Herralde intentó contactar por teléfono con el periodista seis días más tarde pero le contestó una mujer con una voz cascada para decirle que el señor Monsiváis no estaba disponible, que por favor llamara en otro momento. Según el editor, no cabía duda: esa mujer era Carlos Monsiváis. ¿Cómo se las ingeniaba el hombre? Y cuánto misterio. Pese a todo,  Jorge Herralde volvió a llamarle un par de veces, le mandó un fax, pero nada. “Aquí se acabó la historia del libro sobre la música popular”, concluye el editor. El tema no volvió a comentarse.
Los desencuentros no faltaron entre Jorge Herralde y Carlos Monsiváis. No por falta de ganas sino más bien por una incomprensible tendencia del cronista mexicano a desaparecer o cambiar de idea. Así pues, el editor español también hace referencia a un encuentro que tuvo con el homenajeado en 1996. “Nos citamos en un bar ––explica él sonriendo––. Y me dio el índice de un manuscrito que pensaba mandarme”. El índice se constituía de numerosos capítulos, todos con títulos llamativos, que tenían que ver con el contexto cultural y político en que vivía el autor. Entre ellos, un capítulo dedicado a los zapatistas y otro a la desaparición de lo privado. Jorge Herralde firmó el índice con entusiasmo, le pareció una buena propuesta, y acordó con el autor la pronta entrega del manuscrito. Sin embargo, tras volver a Barcelona y esperar unos días, entendió que jamás lo recibiría. ¿Qué pasó? ¿Por qué ese inapagable desdecir?
Existe, según el editor español, una doble explicación a estos desencuentros. Primero y antes de todo, era por definición difícil extirpar a Carlos Moniváis una obra literaria y, luego, resultaba también complicado sacarle de su país. En este constante desdecir, podemos imaginar la gran exigencia que tenía Carlos Monsiváis para con sus obras. No le resultaba fácil acabarlas o entregarlas, y en medio de su torbellino periodístico y esa constante búsqueda por una crónica significativa, el autor acababa cediendo más importancia a nuevos temas y proyectos. También explica el editor español a modo de justificación que Carlos Monsiváis era un gran maestro de la crónica y que, finalmente, la crónica viaja muy mal. Sin embargo, estos desencuentros no impidieron su reconocimiento en el extranjero. Recibió, entre muchos otros, el premio Juan Rulfo en 2006 y el de Anagrama en el año 2000 por su obra “Aires de Familia”.

Un estilo irreverente y sincero   
“Podía ser tremendamente despiadado”, reconoce el escritor mexicano Jordi Soler con una vaga sonrisa, como si este dato también hiciera parte de su encanto. Evidentemente, la imagen de Carlos Monsiváis pervive en su memoria como el perfecto símbolo de la polémica. Quizás esto deba a que él también fue una víctima de esa crueldad. Una anécdota interesante nos traslada a un coloquio organizado en Berlín. Monsiváis no paraba de regañarle a él y a otros acompañantes por las idioteces que decían. Se sentía con la superioridad moral de reprenderles e indicarles los buenos usos. También recuerda cómo Monsiváis le dijo a otro presente que su único talento era su seudónimo. El criticado respondió que no era un seudónimo, se trataba de su nombre real. Entonces la respuesta de Carlos Monsiváis fue tan dura como lacónica: “Pues, ¡no tienes ningún talento!”.
Ese gusto por la confrontación dialéctica también la ilustra otra historia que incluye al grupo de música irlandés U2. Antes de que empezara un concierto, apareció el cantante Bono en el escenario vestido de verde, con su aspecto campechano y sofisticado a la vez, y de repente, sin dudar un solo instante, Carlos Monsiváis empezó a criticar el excesivo uso de la tecnología que, según él, relegaba el talento humano a un segundo plano. “Le echó un rollo entero a Bono y éste le escuchó todo el tiempo como si se tratara de su propio manager”. Para hablar y cuestionar ciertos planteamientos, Carlos Monsiváis no temía enfrentarse a las reglas y a los protocolos. Esto le valió problemas con muchos medios y personalidades pero de ahí nació también el gran respeto por su figura.
Hoy, ese respeto es casi unánime y, para ilustrarlo, Jordi Soler comenta que recurre al discurso de Monsiváis como el músico recurre al LA para entonarse”. Es una referencia absoluta. Otros escritores como Adolfo Castañón han llegado a llamarle “el último escritor público en México” y esto se debe quizás a su omnipresencia en la vida cotidiana y en los medios. El propio Carlos Monsiváis lo dijo: “Ya que no me dejaron tener niñez, déjenme al menos, tener currículum”.


El escritor Donato Ndongo habla de las independencias africanas
Publicado en Euroxpress [Octubre 2010]


En un acto consagrado a los cincuenta años de las independencias africanas, el escritor y periodista Donato Ndongo, autor de obras como “Las tinieblas de tu memoria negra”, ha hecho un balance sobre la corta existencia de unos estados que todavía luchan por una real soberanía. Su discurso directo ha denunciado la acción obstaculizadora de dirigentes africanos pero también de cómplices europeos. El neocolonialismo es un fantasma que sigue sobrevolando el continente negro pero su devenir está en manos de los propios africanos y, en ese sentido, el autor se ha mostrado seguro de que su pueblo será victorioso.     

Del colonialismo al neocolonialismo  
“Hay que reconocer que algo está cambiando”, explica nada más empezar Donato Ndongo. Su discurso es franco y sosegado, algo irónico, pero elegante. En los últimos años, no se invitaba a intelectuales africanos para hablar de los temas que concernían África. Se priorizaban los testimonios de expertos europeos o incluso simples viajeros que habían estado un par de semanas en África para entender lo que ocurría en aquellas lejanas tierras. El escritor subraya este hecho antes de agradecer al CCCB por el ciclo de literaturas en el que participa. La tendencia es evidentemente positiva. Son cada vez más los espacios dedicados a la literatura africana y a sus intelectuales pero todavía queda mucho por hacer y gran parte de esa lucha consiste en la valoración de la perspectiva africana en los asuntos históricos o sociales, en la denuncia de los Estados corruptos apoyados por Europa o la simple reivindicación de la dignidad africana. “El punto de vista es importante en las ciencias sociales ––argumenta el autor ecuatoguineano––. La historia no puede ser objetiva si no tomamos en cuenta las diversas percepciones”. Así pues, el autor aboga por el diálogo y la necesidad de conceder un espacio a los africanos para que ellos discutan de sus propios asuntos. “Tenemos nuestros valores que también pueden servir de modelo para la humanidad”, explica Ndongo.
Para entender el recorrido que han seguido la mayoría de los países africanos es preciso analizar el periodo previo a las independencias. La historia de esos jóvenes Estados africanos se estriba de un periodo doloroso. La colonización a la que fue sometido el continente negro tras la conferencia de Berlín en 1885 fue lo equivalente a una esclavización en el propio suelo africano. Y a ese periodo trágico ha seguido otro en el que un entramado de corrupciones impide una plena soberanía de los Estados africanos. Ese entramado Donato Ndongo lo define como Neocolonialismo y se ilustra con las presiones que hicieron los franceses para eliminar el nacionalismo democrático naciente en el joven Camerún o cuando impusieron a Omar Bongo en Congo tras la muerte del presidente León M´ba en 1967. La historia está llena de injerencias europeas y no sólo francesas. Los belgas hicieron lo mismo al descartar a Lumumba y los británicos también al intervenir en la política de Uganda o Kenia. 

La necesaria denuncia de la complicidad y la corrupción
Medio siglo después, constatamos que la independencia no ha traído ni la libertad ni el progreso. Según Donato Ndongo, podríamos incluso resumir la historia de cada país africano con la siguiente frase: “En cuanto un africano honesto intenta destacar, lo asesinan o lo apartan del poder de un modo o de otro”. Así es como se condena el pueblo africano a la miseria, a la falta de educación y a la inmigración. El caso de Guinea Ecuatorial es el perfecto reflejo de este orden neocolonial que imposibilita la creación de un espacio libre y estable. El régimen de Teodoro Obiang, caracterizado por la sobrexplotación de su pueblo, goza de la abierta colaboración de Estados Unidos y la Unión Europea. Donato Ndongo, así como un gran número de intelectuales de su país, es una víctima de esta falta de libertades y de ese entramado de complicidades. Vive exiliado en España con la ilusión de que, algún día, las voces se alcen en contra del silencio y la colaboración destructiva.
“En África no existen conflictos tribales sino pugnas por los recursos nacionales perpetrados por los europeos que arman un bando u otro”. Es una realidad que el autor se empeña en evidenciar. Más que la ayuda caritativa, el apoyo de las Ongs o el apadrinamiento de niños, lo que hace falta es la denuncia de los corruptos y los corruptores. “Si aquí presionáis para que España deje de apoyar a Obiang, ya veréis como a los dos días el hombre [Obiang] hace sus maletas y se larga”. Esta es una solución quizás más efectiva que la compasión y la caridad: la denuncia directa de las confabulaciones internacionales. Evidentemente, el panorama es desafiante pero, aún así, el autor se dice seguro de que los africanos saldrán victoriosos del neocolonialismo. Más de la mitad de los africanos son jóvenes que guardan la esperanza de una mejora, explica él y luego aclara, pero estamos en un mundo tan interdependiente que esto no se logrará sin la ayuda de los demás. “Necesitamos la complicidad de Occidente y la gente de bien del resto del mundo. Creemos firmemente que la utopía no ha muerto. Si actuamos todos en una dirección gozaremos de la libertad”.


El legado de Albert Camus
Publicado en el Diario Siglo XXI [Septiembre 2010] 



En el 50 aniversario de la muerte del premio nobel Albert Camus, los debates en torno a su figura siguen marcando las agendas de organizaciones culturales y literarias. La dualidad identitaria y política del escritor, su reconocido compromiso humanista y una obra que ha fascinado a generaciones enteras de lectores, son algunos de los elementos que incentivan estos debates. Ahora, cuando todavía se habla del traslado de sus restos funerarios al Panteón de París, tres especialistas se han reunido en el CCCB de Barcelona para discutir sobre su gran legado. 

Un autor popular pero muy poco institucionalizado
“Si bien Camus es un escritor muy popular en Francia, no está institucionalmente integrado”. Con estas palabras, la profesora francesa y autora de distintos estudios, Chrisiane Chaulet-Achour, ha querido ubicar al escritor en la actualidad. Ella explica que, sin lugar a dudas, Camus es un autor citado en muchos actos y conmemoraciones, porque tiene el “genio de las frases cortas”, pero, aún así, no vuelve a menudo. Su notoriedad se debe esencialmente a sus lectores que han sabido acoger su mensaje. En el sistema educacional francés, Camus sólo aparece en la segundaria y, más allá, es decir en las aulas universitarias, se suele referir a otros autores que, supuestamente, tienen más peso filosófico. “Albert Camus se ha impuesto por la fuerza de su camino y de su mensaje. Pero provoca siempre mucha polémica”, explica la autora francesa. La difícil institucionalización del premio nobel puede deberse a dos motivos. Primero, el haber nacido en Argelia y ser considerado como un colono francés (un factor ineludible en la dualidad de su personalidad). El segundo, su condición económica y sus ideales humanistas que hacían de él un personaje incómodo que denunció en reiteradas ocasiones la miseria y la injustica en el norte de África.
Su posicionamiento en Argelia no es menos ambiguo. La autora argelina Maissa Bey argumenta que la obra “El extranjero” concedió a Albert Camus el rango de “escritor de la Tierra de Argelia”, pero sin ser considerado argelino. El motivo de este rechazo o distanciamiento tiene su raíz en unas declaraciones que hizo el escritor después de recoger el premio nobel. Poco después de emitir su discurso, un joven argelino le hizo varias preguntas respecto al conflicto que existía en la colonia francesa y la frase que pronunció el recién laureado quedó marcada en la memoria de todos los argelinos: “Entre la justicia y mi madre, elijo mi madre”. Muchos especialistas apoyan la idea de que las palabras de Camus fueron manipuladas o malinterpretadas pero lo cierto es que, a partir de entonces, el premio nobel fue proscrito de la tierra que le vio nacer. Todos los intelectuales argelinos se alejaron de él. La escritora Maissa Bey no recuerda haber oído hablar de Camus en su infancia salvo cuando la novela El Extranjero fue adaptada a la gran pantalla en 1967 (diez años después de recibir el premio nobel).

Humanismo, dualidad y rechazo
            La tragedia de Camus reside en ser un hombre de izquierdas que ha vivido en la época colonial. Eso afirma Christiane Chaulet-Achour para describir el contexto y explicar la dualidad a veces tan criticada del escritor. Albert Camus era un periodista valiente, reconocido por sus investigaciones sobre la miseria en Kabilia (región argelina) y la injusticia, pero que dedicó su obra únicamente a la Europa argelina. Su obra no recoge nada del vasto mundo árabe que le circundaba. Según Christiane Chaulet-Achour, no fue por mala consciencia sino porque era el simple fruto de su generación: un hombre imbuido por las ideas coloniales a pesar de considerarse progresista.
            Por otro lado, la autora francesa destaca su amor y su compromiso con la cultura francesa. Camus murió con 47 años y tuvo tiempo de aprender el árabe o de acercarse a la cultura mayoritaria de Argelia. Si no lo hizo, argumenta Christiane, es simplemente por elección. “Pese a su incontestable genio, había sido condicionado por la sociedad”. En ese sentido, el escritor francés Joan-Daniel Bezsonoff, también muy interesado por el premio nobel, sostiene que Camus es “un puro fruto de la escuela francesa republicana” y que el traslado de una educación típicamente metropolitana a una colonia del Norte africano tuvo que avivar esa dualidad tan característica de Camus.
            En todo caso, medio siglo después de su muerte, Camus sigue siendo un escritor incómodo en Argelia. Lo evidencia una anécdota de Maissa Bey que revela los sentimientos suscitados por el escritor. A principios de año era previsto que saliera de Francia en dirección de Argelia una caravana para conmemorar el aniversario de la muerte del escritor. Sin embargo, pocos días antes de que se iniciara, una carta que criticaba fuertemente al premio nobel y lo presentaba como un traidor fue publicada en diversos periódicos argelinos. A raíz de esto, la caravana fue cancelada. Los rencores y recelos siguen vivos. Para Christiane Chaulet-Achour, lo que se ha perdido con la muerte de Camus es el rechazo al maniqueísmo. “En realidad, hemos perdido a Camus porque está prohibido pensar como él”, concluye Christiane. 



El peligroso oficio de periodista
Publicado en el Diario Siglo XXI  [Septiembre 2010]

El año 2009 ha sido el más mortífero para los periodistas. En un contexto tan preocupante, obras como las de Terry Gould vienen a homenajear el trabajo tan arriesgado de personas comprometidas hasta la muerte. En su paso por España, el escritor y periodista americano ha presentado su última publicación “Matar a un periodista” (Ediciones El lince) y ha descrito su experiencia recorriendo los escenarios más peligrosos del mundo. El oficio de periodista no es lo que parece tras escuchar los comentarios de este prestigioso investigador.

Un panorama aterrador
Más de ochocientos periodistas han muerto desde el año 1992 mientras trabajaban, “al piel del cañón”, haciendo su trabajo de investigación. La gran mayoría de estas muertes no sucede en pleno conflicto internacional como puede imaginarse el telespectador acostumbrado a las imágenes de reporteros intrépidos armados de cámaras en escenarios internacionales. Pues no. El 90% de los que mueren son periodistas locales que no se benefician de protección especial o recursos extraordinarios. Tampoco tienen un billete de vuelta para desaparecer cuando el ambiente se caldea y el aire se vuelve irrespirable. Estos periodistas heroicos que Terry Gould describe con una viva voz son personas que, desde muy temprano y a diario, se confrontan con la criminalidad organizada en su ciudad y se comprometen a combatirla.
Mientras que en Europa el número de víctimas asciende a 2 en los últimos 10 años, la cifra de periodistas muertos se dispara cuando nos trasladamos a otros escenarios en los que la libre expresión es totalmente amenazada. Un ejemplo son los 40 periodistas colombianos muertos el último año tras una horrible tortura. También este mismo año, 9 periodistas mejicanos han sido acribillados por negarse a encubrir asuntos comprometedores. Otro ejemplo desazonador es el caso de 30 periodistas filipinos que fueron raptados en plena campaña electoral en el año 2009 mientras viajaban en autobús. Todos acabaron cruelmente asesinados.
Por orden de peligrosidad, los 5 países considerados más peligrosos para los periodistas son: Filipinas, Irak, Colombia, Bangladesh y Rusia. El periodista americano considera que, en cada uno de estos países, los políticos actúan como capos de la mafia. La corrupción se ha convertido en una estructura formal que otorga impunidad a todos los que se pronuncian a favor de los líderes políticos dominantes.

¿Qué es lo que lleva estos periodistas a luchar hasta la muerte?
Tras analizar profundamente la vida de siete periodistas muertos en pleno trabajo, Terry Gould concluye que, pese a tener vidas muy distintas, todos tenían puntos en común. Todos habían centrado sus esfuerzos en la actividad de corruptos. Todos fueron amenazados por la gente que habían implicado en sus investigaciones. Su trabajo se había convertido en un modelo ético para neutralizar la corrupción omnipresente.
Otro punto interesante es que cada uno de los periodistas investigados había llegado a predecir su propia muerte. El caso de la periodista rusa Anna Politkovskaya es uno de los más ilustrativos. Tras oponerse a la política del miedo impuesta por Putin en Chechenia y revelar en su investigación una lista de militares que el mandatario ruso había colocado en el poder, Anna Politkovskaya dijo textualmente: “Seré la próxima”. Y desgraciadamente, no se equivocó. A los tres días fue hallada muerta. De la misma forma, la periodista filipina, Marlene García-Esperat, fue asesinada tras declarar en una carta dirigida al presidente de su país: “Prefiero aceptar una bala antes de mantenerme callada”.
Ninguno de estos periodistas era santo, insiste Terry Gould, pero todos llegaron a un estado mental que les obligaba a acabar su trabajo y aceptar la muerte como última consecuencia. El compromiso y el deseo de perpetuar su lucha por la justicia se habían vuelto tan grandes que ya no podían hacer vuelta atrás. “Llegaron a un momento de sus vidas en el que la verdad era la única opción”.


Un gran logro del colectivo africano y afrodescendiente en España
Publicado en el Diario SigloXXI y el Librepensador [Agosto 2010]

El pasado 17 de Febrero fue aprobada por unanimidad una importante Proposición No de Ley en el congreso de los diputados que premia el largo trabajo del colectivo africano y afro-descendiente en España. Consuelo Cruz Arboleda, coordinadora del Grupo Federal Afrosocialista y gran impulsora de esta iniciativa, la describe como un logro importante e histórico ya que alude directamente a la dignidad africana pero también y sobretodo a las relaciones de España con su pasado colonialista y esclavista. La noticia no ha tenido una gran repercusión en los medios de comunicación, quizás por el panorama económico y social, pero constituye una gran esperanza y ejemplo para la integración de la población negra de España y del resto de Europa.

Los fundamentos de la Proposición No de Ley
En su preámbulo la Proposición No de Ley reconoce el impacto notable de la esclavitud y la trata negrera en la población africana. Subraya la atrocidad del mayor crimen organizado de la historia e insiste en la necesidad de profundizar en conceptos como la igualdad y la no-descriminación para perseguir la impunidad y penalizar la transgresión de estos derechos fundamentales.
En sus líneas más generales, la iniciativa del colectivo africano parte de una conferencia mundial contra el racismo celebrada en Durban en 2001, se apoya en la lucha heroica del pueblo sudafricano contra el “Apartheid” pero también y, sobre todo, se funda en la total dedicación del Grupo Federal Afrosocialista (constituido en 2005 y coordinado por Consuelo Cruz Arboleda) y diferentes asociaciones repartidas por todo el territorio español. Son muchas reuniones, muchos encuentros y actos públicos los que han permitido este resultado: el primer reconocimiento explícito de la dignidad africana en la península ibérica. En nuestra entrevista, la coordinadora del Grupo Afrosocialista se ha mostrado muy orgullosa de este logro y podemos entender el por qué. Tras siglos de dominación y dura explotación, el Estado español (al igual que otros países occidentales como EEUU e Inglaterra hace unos años) habla claramente de sus implicaciones en la esclavitud, en el desplazamiento forzoso de un pueblo y la actual situación de inestabilidad de muchos países africanos.
Pero las implicaciones de la Proposición No de Ley no se limitan al simple reconocimiento de una responsabilidad innegable. El documento recoge elementos importantes que afirman el esfuerzo del colectivo para consolidar su situación económica y facilitar su integración social. El objetivo es promover la participación ciudadana y remover los obstáculos que pueden impedir o dificultar la plenitud de su expresión colectiva (así como lo establece la constitución española en el artículo 9.2). Estas iniciativas también se ven amparadas por nuevas políticas europeas que defienden las libertades de las personas.

Construcción de una base solida y nuevas perspectivas
El optimismo de los principales protagonistas es notable. Asimismo, Consuelo Cruz explica que la PNL recién aprobada representa una primera piedra sobre la cual pueden construirse “nuevas y grandes ideas”. Evidentemente, las ganas y las metas no faltan. Recuperar y difundir la memoria histórica, favorecer la educación y la construcción de una sociedad más incluyente, defender ciertos hábitos y facilitar diversos proyectos empresariales o colectivos. Sin lugar a dudas, muchas cosas quedan por reforzar, nos explica Consuelo Cruz, pero ese camino tan sinuoso queda hoy marcado por un manifiesto éxito de todo el colectivo y de toda la sociedad española en su conjunto.
Ese éxito se debe a múltiples organizaciones africanas y afrodescendientes de España, mujeres y hombres organizados dentro de la Secretaría de Movimientos sociales y relaciones con las Ongs, pero también de numerosos simpatizantes y voluntarios españoles que entienden la necesidad de dar el lugar que le corresponde al pueblo africano que tanto ha sufrido a lo largo de la historia y del que se han beneficiado las sociedades occidentales. Desde esta perspectiva, el grupo que coordina Consuelo Cruz aspira a favorecer una visibilidad del colectivo afro y ser un vehículo de comunicación de un modelo de gestión migratoria y de la diversidad.

¿Qué es una Proposición No de Ley?
Una Proposición No de Ley (PNL) puede aprobarse tanto en el Congreso de los diputados como en el Senado, difiriendo los procedimientos para ello. Su regulación se encuentra en el correspondiente reglamento de cada cámara. Corresponde a una propuesta estribada de las iniciativas surgidas en las Cortes con la finalidad de aprobar textos o resoluciones que no tienen carácter de ley. Estos textos están dirigidos en general a pedir o a instar al gobierno (o a alguno de sus miembros) a que realice una acción concreta, a mostrar públicamente una opinión mayoritaria o general de las Cortes en algún tema o a sentar los principios con respecto a alguna de las administraciones públicas.


“Jesucristo era un hombre laico que criticó a los curas”
 Publicado en Euroxpress y Diario SigloXXI [Agosto 2010]

Muchas obras presentan la figura de Jesús de Nazaret como un superhombre, un verdadero héroe que entregó su vida para salvar la humanidad, pero pocas destacan la figura humana que existe detrás de un nombre tan conocido. La reciente obra del teólogo y escritor Bernardo Pérez Andreo “Descodificando a Jesús de Nazaret” (Ed. Irreverentes) se centra en la naturaleza humana del pobre judío marginado que cambió la historia de muchas naciones. En esta entrevista, el autor rescata códigos objetivos e imprescindibles para entender la importancia de su acción pero también las claves personales que transformaron a este hombre sencillo en un hombre extraordinario.

Volver dos mil años atrás para reconstruir al auténtico Jesús
Descodificar a Jesús de Nazaret consiste en recuperar las claves que hemos perdido para entender al auténtico Jesús. Se trata de códigos lingüísticos y culturales, rigurosos y verificables alejados del fantasioso “Código Da Vinci” que creó un sensacionalismo mundial. “Hoy en día, las ciencias nos permiten descifrar a Jesús”, explica Bernardo Pérez antes de señalar que su tarea consistió en escarbar en ciertas ideas para acercarlo al público. Una de las claves importantes para entender a Jesús es su forma de ser, basada en la misericordia (que en latín significa “dar el corazón” o “entregarse”). Así pues, la actitud de Jesús es de compasión y apertura, sobretodo hacia los más indefensos (mujeres y niños). Además, Jesús hace la propuesta de una realidad inclusiva en la que los ricos tendrían que ceder un cierto poder a cambio de la integración de los más débiles.
Las investigaciones teológicas se separan en tres principales ramas: la liberal, la New Quest (esencialmente existencialista) y la Third Quest (basada en la historia). El libro que aquí destacamos se basa en esta última perspectiva para recrear la existencia de un judío marginal del estrato más bajo posible, así como también lo sugiere John Meyers (autor representativo de esta corriente). Más allá de las ideas habituales, Bernardo Pérez describe a Jesús como un hombre laico que criticó a los curas y ofreció nuevas vías de progreso para la sociedad. De la vida política de Jesús poco se sabe, debido a que, en los últimos siglos, la Iglesia trató de diluir esa faceta y preservar esencialmente la moral y religiosa. “Sin embargo, lo político es algo que no puede ocultarse”, defiende el teólogo ya que, de esta manera, se desfigura a un hombre que propuso una alternativa social construida en círculos concéntricos y basada en el principio de mesa redonda que incluía a todos los marginados. Jesús habló de crear una nueva familia centrada en los lazos socio-afectivos que se oponía por ende a la familia existente, patriarcal y machista.


Un hombre revolucionario, humano y constructivo
Célibe en tiempos en los que la familia lo era todo, Jesús planteó una nueva sociedad verdaderamente rompedora. Aún así, Bernardo Pérez no considera que fuera un simple rebelde en el sentido de hoy ya que Jesús se oponía explícitamente a la injusticia con alternativas claras y desequilibrantes. Era mucho más que un rebelde: era un revolucionario. Y persiguiendo en esa dirección, el teólogo comenta que la resistencia de Jesús ante los romanos se parece en muchos puntos a la resistencia de los países bolivarianos frente a Estados Unidos.
Si bien es verdad que la información divulgada en su obra puede exaltar a los más ortodoxos, Bernardo Pérez explica que su obra no es una crítica a la imagen que da la institución católica. “Lo que digo en este libro está en acuerdo con la Iglesia. No se puede divinizar tanto a Jesús y, por eso, quiero recuperar al Jesucristo humano”. Eso sí, el autor se muestra crítico con la tradición platonística que lo describe como un aerolito y defiende que la imagen que presenta en su ensayo impresiona más que el “superman” al que estamos acostumbrados.
Preguntado sobre la visión que tenía el premio nobel José Saramago acerca de Jesús, el teólogo admite no compartirla. “Lo aprecio [el premio nobel] por su compromiso pero estoy en contra: la vida de Jesús nunca fue anodina”, contesta el autor. Antes de morir, Jesús tuvo que esconderse para protegerse. No era un revolucionario temerario, era un hombre discreto y contemplativo, que medía cada uno de sus pasos, pero, aún así, era conocido y temido por las autoridades. Su misericordia y apertura tampoco pueden considerarse anodinas y esta idea lo ilustra Bernardo Pérez con una última frase sobre la cual interesa reflexionar: “Jesucristo fue tan humano, tan humano, que sólo podía ser Dios”.

Sin bicicleta no hay paraíso
Publicado en Euroxpress y el Diario SigloXXI [Julio 2010]


Ahora que el medio ambiente se ha convertido en un tema de mayor importancia y que el esfuerzo ha de ser colectivo, es preciso pensar en nuevas estrategias de concienciación. La más mínima idea novedosa puede ser una fuente de avance considerable. El escritor y artista Oscar Patsí ha presentado con su reciente libro “La revolución de las mariposas” (Ediciones Icaria, 2010) un importante instrumento para limitar el impacto de nuestras actividades diarias sobre la naturaleza y mejorar la vida cotidiana: la bicicleta. Con ella es posible resolver muchos de los dilemas urbanísticos pero también adoptar una vía responsable y amena para el desarrollo. Sólo es cuestión de abrirnos a esa idea y entender el cambio que supone para cada uno de nosotros.


La bicicleta como experiencia y solución
No sólo se trata de un instrumento para desplazarse. La bicicleta es mucho más que eso. Puede considerarse como un modo de vida y un deseo de mejora continua. Así pues, Jordi Miralles, biólogo y director de la fundación Terra, ha explicado en la presentación del libro que la bicicleta es el vivo retrato del alma. “Es una maquina trabajadora que no contamina, una de las más eficientes que haya podido crear el hombre, pero también una maquina emocionante que permite compartir tiempo con la familia, conocer el mundo, incentivar la creatividad y sensibilizarse con el medio ambiente”. Además, si consideramos que más de la mitad de la población vive en grandes urbanizaciones que generan infraestructuras inadaptadas, contaminación estructural, ruido ambiental y malestar existencial, la bicicleta se manifiesta como una solución ineludible.
Según Jordi Miralles, el sueño de una ciudad sostenible, la pacificación de las vías y la mejora de la vivencia ciudadana no se puede conseguir sin el uso de un instrumento armónico que concilie placer y respeto medio ambiental. La bicicleta es el instrumento que mejor responde a estas características. Y en la misma línea, cabe destacar que es un medio de transporte que ha cambiado mucho en los últimos años. Ahora, se producen miles de modelos distintos que responden a distintas necesidades e incluyen nuevas tecnologías que minimizan el desgaste, nuevos accesorios que garantizan una mayor accesibilidad o discreción. “Existen bicicletas para todos. La oferta se ha ampliado considerablemente con los años y, desde hace poco, existe incluso un servicio público de alquiler con el bicing”.


Siguiendo el modelo de los países del norte
Al autor Oscar Patsí muchos le describen como “un ciclista de nacimiento” y él explica que el principal objetivo de su libro es incentivar el uso de este noble medio de transporte. “La revolución se produce entre semana, de lunes a viernes, cuando vayamos a trabajar en bicicleta”, manifiesta Oscar con una nota de provocación. Evidentemente, las grandes revoluciones empiezan con pequeños cambios y eso lo deja claro el autor al indignarse con ciertas conductas. “Ir en coche para recorrer 18 kilómetros me parece una locura”, expresa él con contundencia. “Vete en coche a Málaga o al resto de Europa pero, para circular por la ciudad o ir a trabajar, usa la bici”.
Un sueño del autor sería que llegáramos a reproducir el modelo de países como Holanda o Dinamarca en los que el 70% de la población se desplaza en bicicleta. Ése es para Oscar Patsí un ejemplo de civismo y educación al que todavía no hemos llegado por exceso de holgazanería e individualismo. “Somos todos responsables ––insiste el autor––, tanto los gobernantes como los ciudadanos”. En ese sentido, hemos de concienciarnos y dejar de buscar excusas. “Hay que ser coherente en la vida”, repite el autor antes de señalar que existen bicicletas para todas las necesidades y que si la inseguridad es un problema también se puede remediar. “Si vives en una ciudad de ladrones, te compras una bicicleta plegable y puedes ir a todas partes con ella”. Con esas reflexiones nos quedamos para, quizás, iniciar la revolución de nuestras vidas…


Sudáfrica: el triunfo de la concordia
Publicado en el Diario SigloXXI y Periodismohumano.com [Mayo 2010]


El actual mundial de futbol, el primero en tierras africanas, nos invita a mirar los pasos del país más rico del continente africano y a interesarnos por algunos de sus aspectos más desconocidos. Aprovechando el evento, las publicaciones se multiplican, tratan de reproducir el eslogan comercial, pero pocas se distinguen con contenidos originales e informativos. “Ubundu. Sudáfrica, el triunfo de la concordia” de Albert Figueras, la última publicación de Plataforma Editorial, se centra en una filosofía sudafricana que nació con la liberación de Nelson Mandela y que demostró la grandeza del perdón. Sin duda, una lectura interesante y amena para conocer uno de los episodios históricos más importantes del siglo pasado y que, también, ha permitido que Sudáfrica sea ahora el centro de todas las miradas.


La filosofía del Ubuntu y el espíritu de reconciliación nacional
Dar un sentido a la palabra “Ubuntu” no resulta tan fácil. Según los lingüistas, no existe una traducción directa y precisa al español. Además, su significado puede variar dependiendo del contexto en el que se use. Ahí reside principalmente la dificultad. Sin embargo, no hay duda respecto a la época en la que surgió la palabra como un símbolo trascendental. Fue en los últimos años del encarcelamiento de Nelson Mandela, cuando ya se hablaba de crear un nuevo estado en el que negros y blancos tendrían los mismos derechos. El reverendo Desmond Tutu, quien encabezó la comisión de la verdad, fue uno de los primeros en aportar una definición al gran público, presentando a “Ubuntu” como una filosofía de reconciliación nacional, una clara defensa a la unión, solidaridad y humanidad. En alguno de sus discursos, el carismático reverendo llegó incluso a decir que una persona con Ubuntu es “una persona abierta y siempre disponible, que respalda a los demás y no se siente amenazado cuando otros brillan en algo”.
La filosofía Ubuntu es uno de los elementos fundamentales del nuevo estado de Sudáfrica y considera como valor relevante el saber ceder en los momentos críticos. En la presentación del libro, el profesor Manel Armengol ha querido subrayar la necesidad de acercarnos a este concepto de humanidad, tolerancia y sensatez, sobretodo en estos tiempos de crispación política. “No hay nada tan oportuno como hablar de Ubuntu”, ha declarado el presentador antes de recordar que en la época de la transición española, en la segunda mitad del año 76, Adolfo Suárez recibió graves amenazas de parte de la ultraderecha por querer legalizar el partido comunista. En aquel entonces, el espíritu Ubuntu se impuso y, con un gesto de concordia, el partido comunista renunció a la bandera republicana y aceptó la bandera monárquica. Así pues, el 10 de abril de 1976 se legalizó al partido comunista. “¿Os imagináis algo parecido hoy en día?”, ha comentado Armengol. “¡Aquí nadie renuncia a nada!”.

La fuerza del perdón y la grandeza de Mandela
Por su lado, el autor, Albert Figueras, ha querido destacar en su intervención la magia del concepto Ubuntu y ha explicado que “entre todos podemos construir cosas que no existen pero que deseamos construir”. Esa capacidad de superación y de transformación puede ilustrarse con la persona de Nelson Mandela. Asimismo, Figueras ha explicado que, cuando el líder africano entró en la cárcel era un hombre corpulento e impulso, pero que, tras una condena de 27 años, se convirtió en una persona totalmente distinta, comedida y reflexiva: en resumidas cuentas, el líder que conocemos y que cambió a toda Sudáfrica. Ese proceso de cambio Albert Figueras lo ha querido recordar con el número que recibió Mandela en la cárcel: el 46664.
“Ubuntu es una palabra que podemos aprender de Sudáfrica y que puede aplicarse en las escuelas, en las casas, en las relaciones personales, en las empresas, en todas partes”, ha explicado el autor. Las habilidades que diferencian a los grandes líderes son la capacidad de escuchar y comprender al otro, de acercarse a su posición, entender el sufrimiento ajeno, poder reconocer sus propios errores y, por encima de todo, saber perdonar. La actual Sudáfrica se ha construido sobre la fuerza del perdón y, aunque quedan muchas cosas por hacer, por lo menos se puede soñar en proyectos grandes como el Mundial que, hoy, llama la atención de todo el mundo.


El filosofo esloveno Zizek reflexiona sobre la necesidad de cambio
Publicado en EuroXpress y Diario SigloXXI [Junio 2010]


En los últimos años, ciertos conceptos que antes podían causar interés y generar movimientos entusiastas para mejorar el sistema se han convertido en viejos fantasmas, ideas peligrosas que, ahora más que nunca, molestan por su inconformismo. Es el caso de los conceptos de verdad y revolución que ya no tienen el mismo sentido, pero también el de comunismo o la simple búsqueda de un sistema alternativo al capitalismo. El reconocido filósofo y psicoanalista esloveno, Slajov Zizek, indaga en estas cuestiones y pone de relieve la necesidad de un esfuerzo colectivo para mejorar y cambiar el sistema.


Fracaso y concepto de repetición.
Si los países del bloque socialista eran diabólicos, Zizek subraya que lo que se ha instalado después es igual de diabólico o más. Los regímenes comunistas han quedado descreditados porque han fallado con la consecución de sus principales objetivos. Ahora bien, los problemas generados por el sistema actual obligan a buscar nuevas soluciones. El calentamiento global, los vertidos de crudo (a los que EEUU responde de la manera más equivocada), la emergencia de biotecnologías que amenazan con la seguridad y la privacidad del ser humano, las nuevas formas de exclusión o la especulación desequilibrante son algunos de esos problemas que exigen una solución fuera del marco capitalista.
Según el filósofo esloveno, el fracaso del comunismo no puede explicar una total aceptación del capitalismo. Soluciones creativas y justas han de buscarse más allá de los límites impuestos por los actuales mecanismos económicos. Así pues, Slajov destaca la importancia de repetir el esfuerzo de mejora. Las grandes revoluciones y los grandes avances se logran gracias a la repetición y el deseo de un desarrollo continuo. Todo esto implica un cuestionamiento constante que Zizek ilustra con una de las más interesantes iniciativas de Lenin en 1922: la NEP (Nueva Política Económica). El líder ruso la presentó en su día como una retirada estratégica para volver a empezar y consolidar las bases. “Hay que repetir una y otra vez, desde el principio”, insiste el filósofo esloveno.
La revolución francesa también es una fuente de enseñanzas para el pensamiento crítico y la búsqueda de alternativas. Este evento inicialmente centrado en el país galo se convirtió en un acontecimiento universal al repetirse en Haití y otras islas de las Antillas francesas (Guadalupe y Martinica). Era la primera vez que los esclavos se rebelaban con la voluntad de ser mejores que los colonialistas y, para acabar con lo que consideraba un inaceptable precedente, Napoleón mandó a matarlos todos. Más de treinta mil soldados franceses llegaron a la isla caribeña y, al encontrarse con los rebeldes, se dieron cuenta de que cantaban el himno francés (la marsellesa) con tanto o incluso más orgullo que ellos mismos. Ese detalle les llevó a preguntarse si luchaban en el bando correcto y esa fue la primera gran derrota del ejército francés. La moral de quienes querían repetir y mejorar la historia se impuso con una victoria aplastante.


El cinismo de hoy y el deseo de creer en algo
Ante una notable desconexión entre el pueblo y la clase dirigente, Zizek clama que, en la actualidad, el pensamiento predominante es el cinismo. No creer en nada, distanciarse de los movimientos críticos está bien visto y es, incluso, marca de sensatez. El conformismo se impone de tal manera que los conservadores de hoy justifican su posición por sus antiguos actos de insubordinación y el desengaño consecuente. Así pues, los que alimentaron el movimiento de 68 con pancartas y manifestaciones son en gran mayoría los defensores del actual sistema consumista.
Sin embargo, el cinismo de hoy es aprendido, inculcado desde arriba, y Zizek subraya que siempre tenemos a una persona que piensa por nosotros. “Queremos seguir creyendo”, comenta él antes de describir el caso interesante de Santa Claus. Los padres no creen en él pero fingen que sí para que sus hijos también crean en él. Estas situaciones llevan a contradicciones enormes porque así es cómo se perpetuán cadenas de fingimientos que conducen a desilusiones y engaños masivos. En esta misma línea, una experiencia dolorosa es darse cuenta que una persona de nuestro entorno no cree en lo que hace o defiende a diario.
El cinismo convive con un deseo de creer en algo, así piensa Zizek. “Todos los cínicos tienen un secreto profundo, una creencia escondida que, para ellos, cuenta de verdad”, pronuncia él con contundencia para luego recalcar la necesidad de un cambio y de un compromiso. Lo queremos profundamente pero, por cuestiones externas, ideas prestadas o simple temor, lo disfrazamos de una ingenuidad cotidiana (que nos hace parecer más coherentes y puede ser legada de todos los mensajes de los grandes medios de comunicación). Para ilustrar esta última idea, Zizek pone el dedo sobre un tema interesante: el uso de la palabra “imposible” en los medios de comunicación. Si analizamos bien, comprobaremos que todo lo que se refiere al sistema económico y político actual es casi imposible cambiarlo. Los medios lo dan por hecho. Sin embargo, otras noticias como los viajes al espacio, la creación de maquinarias tecnológicas impresionantes, el cambio de sexo o la selección genética ya son moneda corriente en las noticias y demuestran que, para el ser humano, nada es imposible. Por eso, pregunta Zizek: ¿realmente es imposible revolucionar el sistema actual y cambiar las reglas del juego?


Los cooperantes españoles detenidos por Israel son recibidos en Barcelona
Publicado en Euroxpress y Diario SigloXXI [Junio 2010]

Tras su viaje desde Turquía, los cooperantes Manuel Tapial, Laura Arau y el periodista David Segarra han sido recibidos en el aeropuerto de Barcelona con clamores y pancartas de apoyo. Los jóvenes han podido reencontrarse con sus familiares ante un gran número de periodistas y expresar sus primeras palabras de agradecimientos y de indignación.


Reencuentro con los familiares y primeros comentarios
Ante un público emocionado, los tres españoles han podido abrazar a sus familiares y ser aclamados por su valor. La tensión causada por la separación era notable y, sin embargo, las efusividades han sido rápidamente cortadas por un Manuel Tapial furioso que ha subrayado la falta de apoyo del Estado español. “No nos ha prestado ni un mínimo de ayuda. ¡Nada!”. Éstas han sido las primeras declaraciones de uno de los cooperantes. Más adelante, tras tomar sitio ante los numerosos medios de comunicación, la activista Laura Arau ha expresado su profundo agradecimiento al Estado turco por todas sus gestiones y su especial atención. “Es Turquía quien ha pactado traernos desde Israel, quien ha pagado el billete de vuelta y el alojamiento”.
Preguntados sobre su estado de salud, los españoles han asegurado encontrarse en buenas condiciones. “Estamos bien, enteros y con muchas ganas de sensibilizar sobre la realidad palestina. Hemos perdido diez hermanos en la travesía pero siempre los llevaremos en el corazón”.


Maltrato a los periodistas
Por su lado, el periodista David Segarra que acompañaba a los cooperantes en la flotilla de la paz ha querido empezar su intervención con una queja formal respecto al trato que ha tenido el gobierno de Israel con la prensa. “Tenemos a 10 muertos, 50 heridos. Uno de los muertos es periodista y fue asesinado de un tiro en la frente por el único delito de tener una cámara en sus manos”, ha expresado David antes de detallar la relación cercana y cordial que ha podido mantener con ese periodista asesinado. Él era un periodista y fotógrafo turco, encargado de la zona de prensa que facilitaba todos los medios para que los periodistas pudieran hacer su trabajo. Una persona muy valiosa, según las palabras del entrevistado.
El español también tuvo palabras para recordar que los 50 periodistas internacionales que hacían parte de la flota fueron apuntados con laser, algunos fueron golpeados y todo su material periodístico fue destruido. “Hemos sido desaparecidos y secuestrados durante varios días en aguas internacionales y llevados a las prisiones de forma ilegal”. Asimismo, David Segarra ha descrito la intervención israelí como un ataque contra cincuenta naciones en el mediterráneo y ha enfatizado el hecho que una nación que no pertenece a la OTAN ha atacado a otra que sí lo es.
Por fin, con un tono combativo y esperanzador, el periodista ha querido subrayar la sensatez y la convicción de la lucha contra el embargo del pueblo palestino. “Israel ha tratado de callar la voz de tanta gente y no lo ha conseguido. Ahora, hay más medios que nunca”. Después de sus declaraciones, el periodista no ha olvidado a la gente que ha dado su vida por otras. “No han caído en vano y el bloqueo a Gaza tiene sus días contados. ¡La paz en Palestina puede estar más cerca!”.


Nuevas acciones legales
Tras unos breves agradecimientos a la gente que le ha apoyado desde el principio en España, Manuel Tapial ha expresado su deseo de ver salir en los próximos meses más barcos en dirección de Gaza. Alguno de ellos podría incluso partir de Barcelona. De la misma forma, el cooperante español ha expuesto su intención de emprender acciones legales contra el gobierno de Israel por crímenes contra la Humanidad, por atacar a civiles, por piratería y todo lo que permita acabar con su impunidad. “Exigiremos al Estado español que tome las medidas oportunas para que nuestros enseres y todos los bienes que nos han quitado puedan ser recuperados”, ha añadido Manuel.
Acerca de los contactos que mantenía la flotilla de la paz con los demás países, Manuel Tapial ha comentado que hicieron un llamamiento en alta mar a la comunidad internacional porque podía ocurrir una masacre. “Pedimos a los políticos españoles y catalanes que hicieran algo, pero no reaccionaron. Ofrecimos que la ONU viniera a visitar nuestros barcos y le pedimos al gobierno que mediase. Sin embargo, nos consta que no se hizo ningún tipo de mediación. Avisamos de que si no se mediaba, ocurriría una masacre como finalmente ha ocurrido”.

“Lo que nos unía era la solidaridad y el objetivo de romper el embargo”
A las preguntas sobre el trato que recibieron, Manuel Tapial ha resaltado que fue malo y, enfrentándose con algunos comentarios del embajador de Israel, ha explicado que sólo comieron una vez en todo su tiempo de detención. Además, ninguno de ellos sabe quién les interrogó. “La gente nos interrogaba sin abogado, no había identificación, ni posibilidad de negarse. Nos preguntaron quiénes eran nuestros contactos en Gaza, a quién íbamos a ver, quién nos había pagado para montarnos en la flotilla”. El cooperante ha asegurado que, aunque para algunos esto parezca mentira, son muchas las personas que se mueven por cuestiones solidarias, motivos meramente humanistas y de compromiso.
A continuación, David Segarra ha explicado que uno de los peores momentos ocurrió en el barco, cuando estaban esposados y todas las personas que eran de confesión islámica fueron apartadas de los europeos más blancos. “El racismo y la intolerancia eran insoportables cuando, en realidad, en ese barco éramos todos iguales. No importaba la ideología, no importaban las religiones, lo que nos unía era la solidaridad y el objetivo de romper el embargo”, ha declarado el periodista. Más adelante, ha mostrado su indignación con las maniobras del gobierno israelí para hacerles pasar por terroristas o miembros de Hamas. “Es algo totalmente mezquino y no tiene ningún tipo de fundamento”.


Jorge Riechman: “Vamos directo al abismo y seguimos con el pie sobre el acelerador”
Publicado en Diario Siglo XXI y El Librepensador [Mayo 2010]

El filósofo y ecologista español, Jorge Riechmann, ha subrayado en la presentación de su nueva obra “Entre la cantera y el jardín” la necesidad de hacer reformas urgentes para lograr una economía sostenible y respetuosa del medio ambiente. Ante el uso irresponsable de los recursos naturales, el autor ha mostrado su faceta más crítica y ha señalado el interés de una auto-contención. Según él, la permanencia del hombre en el actual camino de despilfarro y de abusos es una verdadera locura.

La negación de la realidad
“Todos sabemos que los recursos son limitados”, ha explicado Jorge Riechmann para señalar que el debate ya no reside tanto en demostrar si los recursos son infinitos o si podemos seguir de la misma forma durante muchos años más. Es evidente que debemos hacer unos cambios inminentes. Todos somos conscientes de ello pero, como bien lo describe el ecologista español, seguimos persistiendo en una dirección equivocada: la del consumismo irresponsable. Para apoyar este argumento, sólo tenemos que atenernos a los informes de los expertos y a las noticias de los medios de comunicación masivos: el calentamiento global, la desaparición de especies y el grave desequilibrio Norte-Sur son algunas de las evidencias directas. Todas ellas están al alcance de la gran mayoría de la opinión pública.
Con su libro “Entre la cantera y el jardín”, Riechmann arremete contra la ceguera humana. “Vamos directo al abismo y seguimos con el pie sobre el acelerador como si no supiéramos nada”, comenta el filósofo. Esa negación de la realidad podría compararse con la tendencia destructiva de un adicto que consume hasta la muerte. Sólo tenemos dos vías: seguir tratando al planeta como una cantera inagotable o considerarlo como un jardín al que amamos.

Responsabilidad y auto-contención
Jorge Riechmann es autor de varias obras que invitan a una profunda reflexión y a un cambio de filosofía. La auto-contención que propugna no es una simple limitación a un sistema productivo en busca de nuevos valores. Se trata de dar un sentido a la vida, de usar la razón y el corazón, y no limitarse a reproducir esquemas destructivos. En la última obra de Riechmann, destacan ciertas ideas pertinentes que ilustran este pensamiento crítico. Una de ellas es que “existe una manera sencilla de resolver bien un montón de tormentos morales: desechar de una vez lo cuantitativo a favor de lo cualitativo”.
Si bien algunos datos tienen una consonancia pesimista, el filósofo abre algunas puertas para la esperanza. “Muchas sociedades han logrado un esfuerzo de auto-contención y de consumo responsable”, explica él para luego señalar que el ser humano es esencialmente social y que puede lograr un equilibrio entre la independencia, la razón y su entorno. Muchas ideologías han tratado de construir el hombre nuevo sin lograrlo y, refiriéndose a una cita del poeta alemán Brecht, Jorge Riechman ha querido señalar que “el Hombre nuevo es el hombre viejo en situaciones nuevas”. En nuestro contexto, ya tenemos un cambio de escenario y es que, por si no ha quedado claro, se agotan los recursos del planeta…



La OTAN en busca de una nueva estrategia
Publicado en Diario Siglo XXI y Euroxpress [Mayo 2010]


Más de sesenta años después de su nacimiento, la alianza militar transatlántica OTAN volverá a ser el centro de atenciones, cuando los delegados de cada país se reúnan a finales de año para definir su nueva estrategia. Con el fin de facilitar las decisiones de este próximo encuentro, un grupo de doce expertos ha presentado en Barcelona un informe con los principales retos de la organización y el panorama geopolítico de esta década. Aunque no se destaquen amenazas mayores como la del bloque soviético en los años más tensos de la guerra fría, aparecen serios obstáculos relacionados con Rusia, el auge de China, los ataques informáticos y la proliferación de armas atómicas.


Transformación de la OTAN y coexistencia con la UE
“El nuevo concepto de la estrategia de la OTAN no es sólo para explicar Afganistán. Tampoco es el test de supervivencia de la unión militar”, asegura el director de la división de Asuntos Estratégicos, Pere Vilanova, para introducir el proceso de redefinición de los objetivos que ha iniciado la organización. Según él, la OTAN ha sido, y sigue siendo, un rotundo éxito, prueba de ello es la falta de conflictos en el territorio europeo en las últimas décadas. Así pues, el diplomático defiende el proceso que se ha iniciado y describe el primer informe de expertos como un documento de 55 páginas que ha sido redacto “con mano suelta” y que toma en consideración las dificultades de una alianza conformada por 28 países. De la misma forma ha recordado su importancia simbólica alegando que es “la representación del vínculo trasatlántico”. Durante sus primeros cincuenta años, la OTAN ha beneficiado de un enorme consenso político y social que el pacto de Varsovia, por ejemplo, no tenía.
Por su lado, el secretario general de Política de Defensa español, Luis Cuesta, ha abierto la presentación de este informe aludiendo al nuevo tratado europeo de Lisboa y a la necesidad de mejorar la coordinación entre la Unión Europea y la OTAN. Con los nuevos escenarios bélicos, ambas organizaciones se encuentran a menudo interviniendo al lado una de otra.”Debemos evitar que existan duplicaciones”. En esta línea, el representante del ministerio de Defensa ha explicado que, como presidenta de la Unión Europea, España organiza la semana que viene un seminario para reflexionar sobre un marco de colaboración más eficaz. También, ha subrayado la necesidad de reforzar las relaciones con los países del mediterráneo, sobretodo para España, un país fronterizo y expuesto a diversas cuestiones estratégicas.


Rusia: la mayor fuente de discordia
Ante un panorama geopolítico favorable, el experto y embajador de Italia, Giancarlo Aragona, ha querido subrayar su profundo optimismo. “La OTAN sigue siendo un instrumento esencial para nuestra defensa y nuestra seguridad”. Su existencia es vital para mantener las relaciones transatlánticas y también favorece la comunicación entre naciones. Ese optimismo fue también compartido por Fernando Perpiñá-Robert, el experto y embajador español, quien ha insistido en la necesidad de acercarse a la opinión pública y presentar de manera transparente los fundamentos y retos de una organización a menudo invisible.
Tras recordar los notables éxitos de la OTAN, el embajador y experto alemán, Hans-Friedrich Von Ploetz, ha querido destacar algunos de los retos a los que se ve expuesta la OTAN. Uno de ellos es el débil apoyo público en Estados Unidos (que sólo alcanza el 20%). Sin embargo, uno de los mayores retos es la relación que ha de establecerse con Rusia. Mientras que algunos representantes consideran que la inclusión es inevitable, otros piensan que, pese al fin de la guerra fría y a su debilidad económica, el país eslavo sigue siendo una de las mayores amenazas. A esto se debe de añadir el auge de China (que podría causar un desequilibrio en las relaciones de poder) y la crisis económica que podría suponer un recorte importante en los presupuestos militares.
Con las conclusiones del informe (disponibles en Internet) y lejos de los motivos que causaron su nacimiento, la OTAN busca una nueva estrategia para mantenerse viva. Pero así como lo plantean los expertos, ¿se ganará el apoyo de la opinión pública?




Barcelona y Génova se unen para despertar a toda Italia
Publicado en Euroxpress [Abril 2010]

Bajo el lema “Italia a la deriva”, el movimiento ciudadano “Lo Sbarco” ha anunciado en Barcelona un proyecto que prevé unificar a las ciudades europeas de Barcelona y Génova. La iniciativa respaldada por intelectuales de envergadura como el premio nobel Darío Fo, José Saramago o Antonio Tabucchi, se enmarca en el deseo de implicar a la ciudadanía italiana ante una situación social crítica y consiste en una travesía en barco el próximo 25 de Junio en la que se podrán apuntar mil ciudadanos. Con ella se espera crear una protesta novedosa y atractiva contra la creciente precariedad, el racismo, la prepotencia de los líderes políticos, la corrupción y la mentalidad mafiosa en Italia.

Una situación de estancamiento, precariedad y tensión
“Europa tiene que darse cuenta que lo que está pasando en Italia no es normal”. Con estas palabras pronunciadas por el escritor Antonio Tabucchi en una previa conferencia, el docente y portavoz del movimiento “Lo Sbarco”, Andrea De Lotto, ha querido subrayar el clima de máxima tensión que conoce su país. La situación es extremamente delicada. El miedo está en cada esquina, la rabia se acumula y esto deriva de la creciente precariedad de un país entregado a la prepotencia, la corrupción, el racismo y otros males que devoran el espacio público. El miedo no sólo afecta a los ciudadanos comunes y corrientes, sino también a los periodistas, políticos y otros funcionarios que se ven amilanados por un sistema opaco.
Según Andrea, los últimos avances no son para entusiasmarse. El sistema educativo está en la mira de los dirigentes que quieren desmontarlo tras décadas de funcionamiento ejemplar. Así pues, Italia entra en un proceso de graves retrocesos que dan una idea de lo que va a conocer el resto de los países europeos en los próximos años. “Consideramos que Italia es el punto avanzado de la destrucción del sistema público europeo y es un ejemplo de estancamiento y falta de capacidad para crear nuevas soluciones”. Descrito de semejante forma, el panorama no da para muchas esperanzas. “El aire está viciado”, insiste el portavoz y añade: “Nuestro grito es un grito de alarma”. Sin embargo, el movimiento recalca la posibilidad de visibilizar el conflicto social, de debatir y buscar alternativas con la implicación de los países limítrofes.

Un proyecto novedoso que busca la implicación de toda Europa
El portavoz ha presentado la iniciativa del movimiento “Lo Sbarco” como un proyecto novedoso, alegre y participativo, que trata de despertar la ciudadanía ante los graves problemas que atraviesa el país. “Están pasando cosas en Italia que atentan contra la vida”, ha explicado Andrea De Lotto antes de describir cómo una idea sencilla ha ido cogiendo fuerza, ha crecido en menos de un año y se ha visto respaldada por grandes figuras de la cultura europea para formar un movimiento ciudadano de gran dimensión. En la presentación, el escritor Valentí Gómez Oliver lo ha descrito como una “revolución de ideas en un mundo cambiante” o un golpe de aire fresco.
El movimiento cuenta con el apoyo de artistas (como Jose Saramago, Dario Fo, Antonio Tabucchi, Roberto Vecchiony y otros seiscientos más) y representa un apoyo a todas las luchas solidarias que se van formando en Italia. “Queremos dar un gran apoyo a la sociedad civil, despertarla y sacudirla en su base, para que salga a la calle, manifieste y exprese sus temores”. Evidentemente, la iniciativa trata de enfrentarse al problema del letargo y la pasividad que caracterizan la sociedad italiana actual. Para Andrea, el problema es grande: “En Milano la gente pasa gran parte del tiempo mirando la televisión, tiene mucho miedo y este miedo lo están alimentando los medios de comunicación con comentarios equivocados sobre los robos, los gitanos, los inmigrantes o la droga”. De esta forma, el clima de tensión se fortalece y alimenta el racismo o fascismo, ya notables en el cotidiano italiano.

La cita del 25 de JunioUna embarcación con mil ciudadanos que quieran tomar parte en la travesía saldrá de Barcelona el próximo 25 de Junio rumbo a Génova. La travesía incluirá actividades de todo tipo con el principal objetivo de generar debate y transmitir confianza. De esta iniciativa, José Saramago ha recalcado su interés y la ilusión que puede generar. “Simbólicamente, no es lo mismo viajar en un barco que viajar en avión. Es importante que la gente pueda presenciar la entrada del barco en el puerto y sentir de nuevo la esperanza”.


Strateau: una herramienta para la paz
Publicado en Euroxpress [Abril 2010]

En la IV conferencia euro-mediterránea sobre el agua que ha reunido a los ministros y expertos de la zona en Barcelona, se ha expuesto una herramienta innovadora para facilitar la gestión de los recursos de agua. Se trata de un sistema integrado llamado “Strateau” que ayuda a tomar decisiones estratégicas y pone de relieve el desarrollo sostenible.
Ante los enormes desafíos a los que se enfrenta la región mediterránea, Jeannette Prétot, la presidenta de la organización Ambassade de l´eau (Embajada del agua), ha defendido esa herramienta y la ha descrito como un elemento que puede garantizar la paz. Quizás este sea el primer paso hacia una política común del agua y de los recursos naturales. Hasta ahora, el único país que ha anunciado la construcción de un sistema de información para tomar decisiones estratégicas es Túnez (con la colaboración del Banco Africano de Inversiones).


En un contexto de crecimiento poblacional, de aceleración de la actividad empresarial y de calentamiento global, los expertos de la zona euro-mediterránea han dejado claro que, más que nunca, es necesario encontrar una herramienta que permita tomar decisiones teniendo en cuenta la demanda de agua y los recursos existentes. Han asegurado al unísono que, teniendo información sobre las existencias de agua subterráneas y en superficie, pero también, datos precisos de la evolución de la demanda (de la población y de los sectores de actividad como la agricultura o la industria) se puede planificar y establecer estrategias con más armonía.
En ese sentido, se ha presentado una iniciativa experimentada en tres países distintos (Francia, Líbano y Marruecos) y apoyada por la organización Embajada del Agua que preside Jeannette Prétot. Más que una simple herramienta, Strateau es un auténtico sistema integrado que reúne todo los elementos para validar la estrategia europea y ayudar a los gobernantes en su función. Además de considerar todos los elementos necesarios para la toma de decisiones (como la evolución de las temperaturas, las precipitaciones, la evolución de la demanda en distintos segmentos, etc…), también permite crear escenarios concretos y, así, preparar las ciudades a ciertas situaciones. Según los expertos, con Strateau es mucho más fácil prever las repercusiones del crecimiento de un determinado sector o la reducción del nivel de agua de ciertas reservas.


Para una mejor gobernación
Preguntada sobre la finalidad de este proyecto, Jeannette Prétot insiste en la componente humana y en su capacidad de generar nuevas alternativas. “Con él se evitará que los dirigentes cometan los mismos errores una y otra vez”. Además, alega que, con este sistema, se impedirá que medidas inoportunas tomadas en Líbano sean adoptadas en España, o viceversa, asegurando así que el aprendizaje no sea exclusivo de una localidad sino que sirva para todos los demás miembros de la zona euro-mediterránea.
Respecto a la escasez de agua que conoció Barcelona hace dos años, la señora Prétot comenta que con esta herramienta podría evitarse. “Tiene todos los elementos para implicar a los gobernantes en la toma de decisiones objetivas y no dejarse influir por los intereses de un lobby”. Por otro lado, la presidenta de la Embajada del Agua explica que este sistema puede ser determinante para evitar conflictos o tensiones entre regiones.
El agua ya es motivo de crispaciones y altercados en la cuenca del mediterráneo. Por estos motivos, es necesario optar por herramientas que faciliten la comunicación de datos y la prevención de situaciones extremas.

La embajada del agua
La embajada del agua es una organización sin ánimo de lucro que tiene por principal objetivo trabajar sobre las problemáticas del agua en los países emergentes. Su actividad se articula alrededor de distintos polos como la sensibilización, la educación, la información. También organiza, en ciertas regiones de Francia, “cursos de agua” para las escuelas de todos los niveles. En 2008, la Embajada del agua fundó la Unión Mediterránea de los Jóvenes Embajadores del Agua (en francés, UMJAE). Esta unión nació de la voluntad de su presidenta de fomentar una cultura común Norte/Sur mediterránea.
Un auténtico sistema integrado

Los expertos se reúnen para abordar el tema del agua en la zona euro-mediterránea
Publicado en Euroxpress [Abril 2010]

Este lunes 12 de abril se ha inaugurado en Barcelona la IV conferencia ministerial euro-mediterránea sobre el agua. En esta primera sesión en la que han intervenido numerosos expertos de los países de la cuenca mediterránea, se han expuesto los grandes retos que afrontan las diferentes naciones para responder a una demanda creciente y preservar el medio ambiente. Asimismo, se han valorado las herramientas y oportunidades que existen para una mejor planificación y administración de los recursos.

La gestión del agua en EspañaLa intervención de Juan José Moragues, Presidente de la confederación Hidrográfica del Júcar, ha presentado brevemente el modelo de gestión español que tiende a la integración de todos los recursos en un sistema modernizado. También ha enfatizado que la administración del agua en España se basa en una distribución autonómica que no corresponde necesariamente a las delimitaciones de las cuencas hidrográficas. Por eso, el intercambio de información y de recursos es continuo y se produce dentro de un marco legal importante que abarca todos los procesos y vela por el buen estado de las masas de agua. Dentro de ese marco legal puede destacarse el convenio de Albufeira (firmado en 98) que delimita la gestión de los ríos fronterizos con Portugal o Francia.
Por su lado, Mario Urrea, jefe de la oficina de Planificación de la Confederación Hidrográfica del Segura, ha descrito la realidad de una cuenca deficitaria en la cual la demanda supera los recursos disponibles. La cuenca del Segura es una zona relativamente pequeña en la que residen más de dos millones de habitantes y su fuerte vocación agrícola la hacen depender de las infraestructuras de intercambio. Las situaciones de escasez que afronta con frecuencia desde los años ochenta han obligado a declarar el estado de emergencia en los últimos cuatro años. Recientemente, la desalinización y reutilización del agua han permitido evitar grandes restricciones y mejorar la oferta.

Los grandes desafíos de la región euro-mediterránea
Ante el crecimiento de la población y de la demanda, la necesidad de encontrar herramientas para la implementación de estrategias convergentes es uno de los principales retos. El responsable francés de Desarrollo Territorial y Responsable, Gilles Pennequin, ha destacado la presión muy elevada que existirá en los próximos años con el desarrollo de la industria y la agricultura. Las poblaciones crecientes de ciertos países y la intensificada actividad económica obligarán los gobiernos a ponerse de acuerdo y planificar conjuntamente sus estrategias para el correcto suministro de agua.
En su intervención, Jeannette Prétot, presidenta libano-francesa de la organización Ambassade de l´eau (Embajada del agua), ha destacado el aspecto humano y la necesidad de desarrollar sistemas que fomenten la paz y la concordia. “Es necesario desarrollar un sistema arbitrario que evite la confrontación entre regiones y tenga en consideración todos los aspectos, tanto la población humana como el medio ambiente”.


“Siempre va a existir un mercado para los contadores de historias”
Publicado en Euroxpress [Marzo 2010]

“Nunca ha habido una mejor época para hacer periodismo escrito, y nunca ha habido una peor para ganarse la vida ejerciendo y escribiendo”. Con estas palabras se ha iniciado la conferencia del colegio de periodistas de Cataluña en la que John Carlin, periodista destacado del panorama internacional, ha presentado su experiencia personal como reportero y comentado la situación crítica que atraviesa el sector. El periodista del diario El País, que se define como “un hombre de acción más que un hombre contemplativo”, ha subrayado las dificultades que supone ser periodista hoy en día y ha señalado Internet como el causante de estas profundas complicaciones. “El periodismo no es un trabajo muy digno”, así lo ha expresado el exponente con un tono realista, recordando lo difícil que es percibir una remuneración respetable, las largas esperas para entrevistas siempre inciertas y la inestabilidad del puesto. Y todas estas cuestiones se ven increíblemente agravadas por la aceleración de las comunicaciones y la saturación de información.

“El problema es internet” “El problema es internet”, de eso John Carlin no duda un solo instante. Según él, nadie ha dado con la fórmula para traducir lo que vemos en Internet en dinero y, como se puede anticipar, los periodistas y redactores son los primeros en padecer de la situación. La competencia es aberrante, los soportes informativos cuantiosos y, además de esto, intervienen actores sin formación dispuestos a desempeñar las tareas de gente que antes eran formados especialmente con ese fin. Por todos estos motivos, John Carlin considera que es imprescindible encontrar una manera de rentabilizar Internet. “Vivimos en un mundo capitalista y las empresas han de buscar una forma de generar dinero para retribuir a los periodistas”.
Reflexionando sobre lo que ha llevado a esta situación crítica, el reportero subleva una cuestión interesante: quizás el pecado original resida en que, cuando Internet se abrió al gran público, los periódicos no se juntaron para cobrar la lectura de sus publicaciones en Internet. “Ahora es muy difícil cobrar a la gente cuando está acostumbrada a no pagar”. Es efectivamente un desafío aunque mucha gente preparada, grandes cerebros de Estados Unidos y del mundo de las comunicaciones, buscan desesperadamente la forma de sacar la industria adelante. Las soluciones no son para nada evidentes como lo señala John Carlin haciendo referencia a una conversación que tuvo con un director de The Guardian, un periódico inglés. El hombre alardeaba de contratar a los mejores “cracks” del mundo, estrategas de Google o Yahoo, y, sin embargo, gran ironía del destino, el periódico cerró el año pasado con pérdidas espantosas (80 millones de libras).
El periodo que atraviesa la profesión periodística no es el mejor, insiste el reportero. No podemos discutir esta idea y, no obstante, John Carlin se muestra optimista. “Siempre va a existir un mercado para los contadores de historias”. Eso es lo que somos, nosotros periodistas: contadores de historias. Cinco mil años atrás, cuando los tiempos eran distintos y el fuego encendido en las afueras de la cueva era el lugar de reunión, siempre se hallaba una persona que animaba a la multitud con un cuento, el relato de la caza del día, la matanza del terrible mamut o la desafortunada pesca en el río. Los contadores siempre han existido y, siendo una tradición milenaria, el periodista hispano-británico considera que seguirá habiendo un mercado para ellos, pese a los últimos cambios tecnológicos.

“El hambre ha sido siempre un gran factor de motivación”.El periodismo nunca ha sido un lugar tranquilo en el que, desde el inicio, los ingresos son abrumadores. Al mismo tiempo que describe algunos de sus recuerdos más significativos, John Carlin explica que el hambre ha sido siempre un gran factor de motivación. “En Méjico, tenía la necesidad vital, o sea para alimentarme, de producir artículos a un nivel suficientemente bueno para que lo publicaran en el Times, en Londres”. El hambre le obligaba a superarse, a mejorar la calidad de sus artículos y, sin embargo, John Carlin no eligió la profesión de periodista para callar esa hambre enorme que le caracteriza. Según sus comentarios irónicos (que le permiten ganarse la atención del público con mucha facilidad), la razón por la cual hoy sigue escribiendo es porque, entrando en las oficinas de la primera redacción en la que trabajó, la del Buenos Aires Herald Tribune, pudo contemplar a su mano izquierda, detrás de una máquina de escribir, una chica rubia que él describe como muy guapa. “De repente, mi interés por hacer este trabajo se multiplicó por quinientos”, reconoce el exponente. Sin lugar a dudas, la mujer que se hallaba detrás de la máquina de escribir debió ser preciosa y sus consejos muy interesantes para que, veintisiete años después, John Carlin siga en esta profesión con el mismo ahínco y la misma preocupación por la credibilidad. Esa obsesión por la credibilidad es justamente lo que le ha mantenido a ese nivel y le ha permitido producir reportajes sublimes.
Pero, ¿es la credibilidad y el hambre los únicos factores del éxito de John Carlin y de todo periodista? Es difícil de creerlo. John Carlin ha sabido revelar el factor humano que existe en cada uno de nosotros y ha combatido la acción inhumana de regímenes totalitarios coma la Argentina de los militares o El Salvador de los escuadrones de la muerte. Ha aplaudido la figura de Nelson Mandela y detectado en ese político africano los rasgos de un hombre “súper evolucionado”. El hambre ha podido ser un motivador en algún momento para el periodista pero iba doblado en todo momento por un compromiso. John Carlin hace patente ese compromiso humano cuando habla de objetividad. Para él, hablar de objetividad en los medios de comunicación es una imbecilidad. “Somos seres humanos y somos por definición subjetivos. Lo que debemos hacer es ser lo más honestos y equilibrados posibles”. En definitiva, el sector y la profesión en general se han visto muy afectados por Internet pero, pese a la revolución de los cambios, John Carlin deja claro que existe un espacio para el periodismo profesional y responsable. Ahora sólo queda concienciarnos de ello.

El economista Eric Toussaint analiza la actual crisis económica.
Publicado en Euroxpress [Marzo 2010]


En la presentación de su libro “60 preguntas 60 respuestas sobre la deuda, el FMI y el banco mundial”, el historiador y economista belga Eric Toussaint nos habla de la crisis que atraviesa Occidente. De una forma muy clara y un tono combativo, este Doctor en ciencias políticas de las universidades de Lieja (Bélgica) y Saint-Denis (Francia), y miembro del Consejo Internacional del Fórum Social Mundial, nos esclarece muchos de los puntos de una crisis que, todavía, cuesta entender y que sigue causando muchos estragos en España.

¿Nos puede presentar brevemente su última publicación?
Este libro es una explicación sistemática del problema de la deuda pública interna y externa de los países en vía de desarrollo (que son un poco más de 165 países). Describe como, a partir del año 1982, año en que explotó una crisis de la deuda y que marcó una “década perdida” para Latinoamérica, se aplicó una estrategia diseñada desde organismos como el banco mundial y el FMI para establecer un nuevo modelo neoliberal con grandes privatizaciones, apertura económica y transformaciones a varios niveles.
Se analiza también, aunque no sea el tema central del libro, la crisis actual y desvelo cómo la crisis alimentaria de los años 2007 y 2008 ha sido propiciada, en parte, por las políticas del FMI, del banco mundial y de las potencias más industrializadas.
Por fin, se aborda desde una perspectiva jurídica, económica y moral, el tema de la anulación de la deuda externa porque considero que es necesario anularla y también encontrar una solución radical a la deuda pública interna.

¿Qué representa el año 1982 en la situación actual económica?
El año 82 es el punto de encuentro en el calendario de 2 ofensivas: una ofensiva del capital contra el trabajo (a partir de la implementación de un modelo neoliberal como el de Margaret Thatcher o Ronald Reagan) para invertir una evolución que habíamos conocido en los últimos treinta años en la cual los asalariados aumentaron la parte que les corresponde en el ingreso nacional.

¿Cómo puede explicar que, pese a una reducción de la parte que corresponde a los asalariados (el salario real) desde el año 82 hasta 2007, el consumo en los países del Norte ha tenido un nivel de crecimiento alto?La explicación es que, durante todo ese tiempo, el consumo de las masas se ha sostenido gracias al endeudamiento privado. Los que permitieron esto son las empresas capitalistas del sector del crédito que otorgaron líneas de crédito más voluminosas. Lo hicieron a través de un montaje totalmente artificial de instrumentos de deuda e, inesperadamente, la cadena del endeudamiento privado en EEUU se rompió con el eslabón más débil que era el sector del crédito hipotecario en un segmento del mercado que era el “subprime” (es decir los sectores de la población los más frágiles que aceptaron endeudarse en condiciones extremas, con tasas de interés bajas los dos primeros años y pasando a 13% de interés anual los siguientes años). Este sistema de endeudamiento funcionaba mientras la burbuja inmobiliaria seguía creciendo (es decir el valor de la vivienda subía).
En EEUU era posible refinanciar su deuda cada 2 años basándose sobre el nuevo valor de la vivienda que había aumentado. Todo esto era sin contar con una sobreproducción de vivienda en el año 2006 y la caída en 2007 del valor de la vivienda que generó la crisis del “subprime”.
Para resumir, hemos asistido, con la crisis financiera de los años 2007-08, a una crisis de la deuda privada que se está transformando ahora en una crisis de la deuda pública del norte porque el gobierno de EEUU (pero también el gobierno británico, belga, francés, etc…), rescató la banca privada regalando dinero. Ahí es cuando la deuda privada se transformó en deuda pública. El sector público asumió el coste del rescate.

¿En qué situación nos hallamos ahora?
Llegamos a un círculo vicioso en el cual para rescatar la banca privada se endeudan los Estados y financian ese endeudamiento pidiendo préstamos a la misma banca.
También es importante destacar que la explosión de la deuda pública obliga los gobiernos a disminuir el gasto público (reducir el gasto en las universidades, reducir las subvenciones a la salud pública, limitar las inversiones en infraestructuras públicas, congelar los salarios de los funcionarios). Por eso hemos vuelto a un discurso de ajuste estructural en los países del norte y sólo estamos empezando a enfrentarnos a la situación.

¿Cómo se encuentra el sector inmobiliario?
Respecto a la crisis inmobiliaria, sabemos que, en España, el mercado inmobiliario del sector de la vivienda está todavía sobrevalorado en un 50%. En Inglaterra lo está en un 30% y en Irlanda en un 30%. Es decir que la crisis inmobiliaria no ha terminado. Quizás en EEUU haya tocado el fondo.
Por otro lado, empieza ahora la crisis inmobiliaria del sector comercial con la quiebra en Dubai de un proyecto de edificios comerciales. Sabemos que la deuda contratada por el sector privado en el sector comercial es enorme y que esa crisis del sector comercial va a crecer con la crisis económica. Empresas de servicio van a tener que cerrar oficinas.

Hemos asistido a planes de rescate esencialmente neoliberales en estos últimos tiempos pero, ¿cuál es la posición de la izquierda para resolver la crisis?
No comparto la idea de que las propuestas ofrecidas por las izquierdas son demasiado radicales y que son rechazadas por ese motivo. El problema fundamental es que la mayoría de los pueblos del Norte afrontan una crisis de confianza en la política. Es una crisis de credibilidad de la izquierda, una crisis del proyecto de la izquierda, pero no porque es demasiado radical sino porque durante las campañas electorales la izquierda hace promesas de izquierda y, estando en el poder, implementa programas de derecha.
La Izquierda acaba ejecutando políticas sociales neoliberales y eso provoca una frustración y pérdida de confianza. Además, como la izquierda tradicional no ofrece unas críticas claras del sistema las confusiones se generalizan.
Estas confusiones se deben también a la influencia de los medios de comunicación dominantes. El objetivo de estos medios es crear confusiones, maquillar los datos, dar falsas explicaciones, y la izquierda (que antes daba explicaciones claras sobre la crisis) no las está dando (e incluso abandonó sus propios diarios). ¿Cuántos diarios de izquierda existen en Europa comparando con hace treinta años? Para mí, el verdadero problema no es que las propuestas sean demasiado radicales. El problema real es la pérdida de credibilidad.

¿Qué deben hacer las izquierdas para fundar una nueva base sólida y estable?Tienen que producir un esfuerzo profundo de educación y formación sobre las raíces verdaderas de la crisis, sobre la naturaleza de este sistema capitalista y sobre un conjunto de propuestas. En esas propuestas cabe el tema de la renta básica, pero, más importante todavía, está el reparto del trabajo. Es, para mí, fundamental reducir el tiempo de trabajo para que todos los ciudadanos puedan jugar un papel activo en la vida cotidiana.
Por otra parte, es elemental luchar contra las medidas del rescate bancario que ha habido. También es necesario luchar contra las privatizaciones y defender los servicios públicos.

¿Cuáles son las especificidades de la crisis española?
En España no ha habido la misma crisis bancaria que en la mayoría de los países occidentales (como en Inglaterra, EEUU, Bélgica) adonde el rescate ha sido masivo. Quizás se produzca en un futuro cercano cuando veamos que el BBVA o el banco Santander, que hasta ahora no parecían tan afectados, puedan estarlo también.

A largo plazo, ¿el decrecimiento puede ser una solución sostenible a la crisis capitalista?Sin duda. En el Norte, hay que romper con el modelo productivista y consumista, reducir las inversiones en transportes individuales y favorecer medios de transporte colectivos, y disminuir el despilfarro. En el Sur, se necesita crecimiento para garantizar acceso al agua potable, garantizar infraestructuras para el saneamiento de aguas usadas, para la salud y la educación.
Mi respuesta es que necesitamos apoyar la vía del decrecimiento en el Norte y, en el sur, apoyar un crecimiento respetuoso del medio ambiente (un crecimiento que no esté basado en reproducir el modelo del norte).

¿Se está acabando el sistema capitalista?
El sistema capitalista atraviesa una crisis muy grave. En el pasado este mismo sistema ya pasó por crisis muy severas y es importante entender que, si no hay una salida anticapitalista a esta crisis, habrá una salida capitalista.
La salida capitalista a la crisis se basa solamente en aumentar la presión sobre el trabajo y pasar la factura a los asalariados. Ha sido siempre la misma solución. Incluso puede haber una salida capitalista neokeynesiana.
Lo que llama la atención es que en el 2008 la crisis era tan profunda que los gobiernos de derecha y los ideólogos del capitalismo atravesaron una crisis de confianza. Temieron una salida anticapitalista porque veían que lo que se avecinaba era una auténtica crisis del capitalismo. Ellos lo saben, lo niegan en las grandes entrevistas de televisión, pero, leyendo el Financial Times o The Economist, uno puedo decir que no se equivocaban. Se imaginaron que, desde las bases de la izquierda, surgiría una denuncia del capitalismo, pero no ocurrió. La izquierda tradicional acompañó el rescate de la banca. Sarkozy, que llegó a hablar de refundar el capitalismo en algunas entrevistas, no ha vuelto a hablar del tema porque no encontró una denuncia suficientemente fuerte para refundarlo. ¿Por qué refundar algo que la gente puede seguir aguantando?

¿Se puede comparar esta crisis con la crisis del 29?No se debe comparar esta crisis con la del 29, sin embargo, siempre se pueden destacar algunos patrones para reflexionar. La crisis de Wall Street en 1929 era, al igual que la que atravesamos ahora, una crisis del capitalismo y las protestas masivas empezaron a partir del año 1933-34. Roosevelt fue elegido en el año 33 y su plan anti-crisis fue aprobado porque no se había encontrado ninguna solución. Roosevelt aplicó una política fuerte, una política keynesiana, es decir con derecho de sindicalización, derecho a seguro social, derecho de huelga, plan de creación de empleo, control de la banca. Se establecieron medidas fuertes de control de precio. Parece que estemos en una situación similar al año 32. ¿Qué va a pasar en 2011-2012? No lo sé. Lo seguro es que, de momento, no ha habido reacciones sociales de gran magnitud. Sólo pueden destacarse manifestaciones importantes en Francia y en Alemania en 2009, pero las direcciones sindicales respectivas se limitaron a jornadas de protestas callejeras.


El gran regalo de Mandela
Publicado en El Librepensador [Marzo 2010]
El conocido periodista John Carlin, autor del libro en el que se ha basado Clint Eastwood para su película Invictus, descubrió en un acto público en Barcelona su admiración por la figura de Nelson Mandela. Con un tono vibrante, el reportero relató los años en que residía en Sudáfrica, describió los últimos años de uno de los regímenes más tiránicos del siglo XX y explicó las circunstancias de su primer encuentro con el gran líder sudafricano.

Un carisma y una personalidad descomunales. Era la primera rueda de prensa que daba Nelson Mandela después de veintisiete años de encarcelamiento y John Carlin insistió en el carácter único del ex-presidiario. “No sabíamos cómo iba a ser el hombre, había estado tantos años en la cárcel. Teníamos todos muchas expectativas y muchos temores”. Enseguida el líder negro les cautivó, a él y a los doscientos otros periodistas que acudían de todas partes del mundo. Entre ellos, destacaban veteranos del New York Times y de la televisión americana, profesionales curtidos en el escenario político, y todos sucumbieron ante la fortaleza y el carisma de Mandela. “De repente nos dimos cuenta en la rueda de prensa que el hombre supera de mucho las expectativas. ¡El tipo es un crack total!”.
Y al final de ese primer encuentro con el líder negro, ocurrió lo que John Carlin nunca había visto antes en un acto político: los periodistas se olvidaron de su supuesta objetividad, no pudieron controlarse y aplaudieron todos efusivamente al luchador africano para celebrar su liberación. “Nunca he visto esto con un político, ni antes ni después. Es inconcebible”. Como bien lo describió el reportero hispano-británico, en ese momento se impuso el factor humano. Las eternas corazas de los mejores periodistas no pudieron contener la euforia y la alegría que sentían.
“Está cientos de años por encima de la media de los líderes políticos”“Para mí, Mandela es un hombre súper evolucionado. Está cientos de años por encima de la media de los líderes políticos que hay en la Humanidad”. Cuando se trata de hablar de Mandela, todos los términos empleados por John Carlin son elogios y emociones sublimes. Ése es el efecto que provoca un hombre que, después de 27 años de cárcel, sin ver la televisión y sin conocer los avances del país, sale en público, se encuentra a gusto en su casa con miles de cámaras observándole y, además, promueve un discurso tremendamente actual. Sin haber presenciado los últimos cambios, Mandela se hizo de inmediato portavoz de mensajes rompedores y novedosos como la igualdad de géneros, el perdón a la minoría blanca, la inclusión de todas las razas en un solo espacio, la promoción del deporte como una forma de entablar un diálogo y una dinámica de colaboración. Así es cómo Nelson Mandela confirmó que, más que un opositor legítimo, era un visionario y un líder maravilloso.
Indagando en los rasgos del ex–presidente sudafricano, John Carlin afirmó que “es un gran seductor. Sus armas no son el miedo y el temor, son su generosidad, su carisma y el respeto”. ¿Y qué mejores armas para construir un mundo mejor en el que se pueda vivir en paz? El mensaje pacifista y generoso de Nelson Mandela fue tan rompedor y sabio que muchos de sus congéneres tardaron en comprenderlo y apoyarlo, pero el gran regalo de Mandela es que Sudáfrica sea hoy una democracia estable. Así lo recalca el periodista que permaneció seis años en el país: “En Sudáfrica no hay ningún movimiento independentista, tampoco existe un movimiento terrorista, el gobierno central es considerado legítimo y el estado de derecho funciona muy bien”.
“Sudáfrica es una tierra dorada”Preguntado sobre el futuro del país, John Carlin se mostró notablemente positivo. Claro está que Sudáfrica se enfrenta a la delincuencia, la corrupción y la pobreza, pero es importante subrayar que cuando llegó allí, veinte años atrás, el país estaba al borde de una guerra civil, con una división racial importante, hasta que llegara Mandela al poder. “Todavía me sorprende que no haya surgido un movimiento terrorista de la extrema derecha blanca en esos años. Es un milagro”.
Sudáfrica se ha transformado para los africanos en lo que Estados Unidos es para América Latina. Es una tierra dorada, llena de oportunidades, que atrae a gente de todo el continente, de Somalia, Nigeria, Mozambique, Niger, Congo, etc…. Se calcula que en los últimos diez años han llegado más de doce millones de emigrantes ilegales y esto supone nuevos retos para un país en vía de desarrollo. “Ahora el gobierno se está preparando para celebrar el evento más grande del planeta”. Eso es digno de admirar, insiste John. Y efectivamente, es algo increíble y esperanzador para todo el continente. Aunque los desafíos sean importantes, Sudáfrica goza, gracias a la lucha de Nelson Mandela, de una estabilidad inédita y de un estado democrático incomparable. El periodista cerró su intervención con una reflexión destacable y con ella cerraré este mismo artículo: “Políticos como Mandela existen muy pocos y la humanidad está muy afortunada de contar con un hombre como él”.

Haití: más allá del terremoto
Entrevista concedida por Jean Claude Lefort. Periodista y presentador del principal telenoticiero de la isla de Guadalupe (Isla vecina de Haití. Caribe francés).

[Publicado en Enero 2010]Tras el impacto de las imágenes y las primeras movilizaciones solidarias, es preciso entender el problema haitiano en su globalidad para esbozar claras conclusiones y reflexionar sobre los tropiezos anteriores de las misiones de la ONU. También cabe la necesidad de meditar sobre el impacto de la catástrofe en la zona Caribe y el cambio en las relaciones vecinales. Con ese fin hemos entrevistado a Jean-Claude Lefort, periodista francés y presentador del principal telenoticiero en la isla de Guadalupe (isla vecina del Caribe francés). Su profundo conocimiento de la realidad haitiana (fundado en numerosos viajes y reportajes) y su compromiso con una zona que quiere expresar una identidad propia, hacen de él un interlocutor relevante y enriquecedor.


¿Cómo han sido recibidas las imágenes de la tragedia en la vecina isla de Guadalupe?

Respuesta: La tragedia haitiana ha sido vivida con angustia por el pueblo guadalupeño que, en un primer tiempo, ha cuestionado la posibilidad de que ocurra una catástrofe parecida en su isla de dimensiones reducidas. Las imágenes retransmitidas por los canales de France Televisión han alimentado el debate alrededor de la acción de las poblaciones locales que han contribuido fuertemente a la ayuda movilizada para el pueblo haitiano. La solidaridad hacia los haitianos se ha organizado con presteza gracias a la acción de las autoridades regionales. El día siguiente de la catástrofe, una reunión convocada por el presidente de nuestro consejo regional, Victorin Lurel, ha agrupado la mayoría de los responsables locales (Estado, departamento, región, ONGs) y ha contado con la presencia del cónsul de Haití en Guadalupe. Hay que precisar que 300.000 euros han sido inmediatamente movilizados por el Consejo regional para Haití.

Un día después del seísmo, varios equipos de seguridad civil han salido en dirección de Puerto Príncipe para aportar su ayuda. Por su lado, el Estado francés ha suspendido las medidas de repatriación de los inmigrantes haitianos [que migran en grandes números hasta las costas de la isla de Guadalupe]. Las sempiternas interrogaciones respecto a la inmigración de los haitianos han sido calladas desde el 12 de Enero, fecha de la catástrofe. Es verdad que en Guadalupe el éxodo haitiano era, hasta entonces, un tema incómodo para muchas personas que acusaban a los haitianos de robarles empleos del sector agrícola (desocupados por los guadalupeños).

Los medios de comunicación hablan del fin, casi inmediato, del rescate de supervivientes. Pese a la violencia de las imágenes y el impacto sobre la opinión pública, ¿cree que el choque ha sido suficientemente fuerte para sensibilizar el mundo Occidental y espolear una implicación a largo plazo?

Respuesta: No vivo en Europa y, por consecuente, no puedo aportarles una respuesta completa sobre la sensibilización del mundo occidental. No obstante, lamento que casi uno de cada dos franceses dicen no estar interesados por el drama vivido por la población haitiana.

¿Cuáles son las dificultades que deberán afrontar los diferentes organismos encargados de la reconstrucción?

Respuesta: Las dificultades se estriban esencialmente de la falta de infraestructuras en el país. El Estado de Haití es casi inexistente y no puede interpretar un papel regulador. Realmente, no lo ha interpretado en los últimos veinticinco años, salvo con el apoyo de los países occidentales y de Estados Unidos. Haití no es más que un campo de ruinas y los países de Occidente tienen que ser conscientes de una realidad: habrá que reconstruirlo todo, tanto a nivel urbanístico, en la capital del país, como de las vías de comunicación con la provincia y del conjunto de su economía.

Ha tenido la ocasión de viajar a Haití en repetidas ocasiones antes del terremoto. ¿Cuáles eran en aquel momento los principales indicios de inestabilidad y sus motivos?

Respuesta: La principal inestabilidad haitiana era y sigue siendo política. Desde el fin de la dictadura de Duvalier y después de la ida de Bebé Doc, el 7 de febrero de 1986, los presidentes se han sucedido sin nunca lograr responder a las necesidades vitales del pueblo. Incluso el cura, Jean-Bertrand Aristide, no ha podido sacar a su país del caos aún gozando de la unanimidad en la opinión pública al principio de su mandato en 1991.
¡Este pueblo siempre ha tenido hambre! Y, tristemente, su única esperanza reside en el éxodo a los Estados Unidos, a Canadá y las Antillas francesas. Me vuelve a la memoria una conversación privada que tuve con Jean-Bertrand Aristide en la cual le preguntaba si le era posible usar las ayudas americanas y europeas para construir grandes obras, fomentar la urbanización de su país o la construcción de una carretera entre Puerto Príncipe y Le Cap (una ciudad situada a más de 500 kilómetros) y así remediar al problema del empleo y de la economía del país. Su respuesta fue deslumbrante: “Tengo que preservar mi equilibrio político antes de todo”. Fue lo que me dijo. Haití padece de la política sin escrúpulos y de la sed de poder de su elite nacional. Recuerdo una elección presidencial en 1987 en la que se presentaban 32 candidatos al asiento presidencial. Esta elección, la primera organizada después del periodo Duvalieriano, se complicó notablemente con el asesinato de electores en los puestos de voto a manos de los milicianos “Tonton macoutes”.

Antes del terremoto, ¿Haití gozaba de una estabilidad?

Respuesta: ¡Una semblanza de estabilidad! El presidente actual, René Préval, antiguo primer ministro de Jean-Bertrand Aristide, nunca ha logrado asentar su poder político y afirmar una estabilidad económica. Antes del terremoto, estaba sentado en un asiento que temblaba continuamente a consecuencia de las numerosas disputas políticas. Podemos destacar el frio despertar de un turismo reciente que parecía consolidarse con la ayuda de una compañía internacional de cruceros que ha construido un muelle de desembarque a 100 kilómetros de Puerto Príncipe, en una zona asoleada del país.

En España, los medios de comunicación han hablado de roces entre el poder francés y el poder americano. Los franceses reprocharían a Estados Unidos una reacción demasiado precipitada. ¿Qué opina de esto?

Respuesta: Creo que, ante la urgencia, todos los estados del mundo han querido ser los primeros en desembarcar en Puerto Príncipe para participar en las operaciones de rescate, indiferentemente de sus intenciones. La imagen de todos estaba en juego. ¿Cuál de estos “Estados solidarios” no querría repercutir en su opinión pública la supuesta imagen de ayuda a los siniestrados de Haití? No obstante, la fricción aparente sólo ha sido una cuestión de liderazgo rápidamente resuelta por las tropas de Estados Unidos. Han tomado el aeropuerto de Puerto Príncipe ante la ausencia real de estado haitiano. Por otro lado, Washington decretó una primera ayuda de 100 millones de dólares mientras que Francia, al principio, sólo aportó un millón de euros. Ya conocemos el dicho: “Quien paga manda”.

¿Defiende una presencia imponente de los Estados Unidos en la zona?

Respuesta: No sería la primera vez. No nos olvidemos que Haití ha sido ocupada por los americanos a principios del siglo XX, durante el periodo de la primera guerra mundial. Hoy, podemos preguntarnos si Washington y Barak Obama tienen la intención de anexar un estado haitiano inexistente. Debemos atribuirles la veleidad de imponer una fuerte presencia en el Caribe. No nos olvidemos que Obama ha prometido a su electorado de liberar la base de Guantánamo en Cuba. Remplazar Guantánamo por Puerto Príncipe, la pregunta puede ser formulada… pero les tocará movilizar un máximo de medios para la reconstrucción de Haití. ¿Estarían los banqueros americanos dispuestos a ayudar su presidente para aliviar una sed imperialista en la cuenca del Caribe?

Haití comparte una página dolorosa de su historia con la vecina isla de Guadalupe. ¿La situación actual de Haití debe achacarse a la colonización o a una revolución temprana e inmadura?

Respuesta: La opinión pública guadalupeña siempre se ha basado en los fracasos sucesivos de la primera república negra para afirmar su voluntad de quedar bajo influencia francesa. Hace poco, el 13 de enero, tuvo lugar un referendo en Martinica y en Guyana (departamentos franceses de América) en el que se invitaba la población a expresarse sobre su deseo de independencia. Los resultados fueron muy claros: 70% dijeron que NO en Martinica y 65% en Guayana. Los Guadalupeños habrían, según ciertos sondeos, votado en el mismo sentido.
Estos resultados tienden a mostrar que la hora de la revolución no ha venido en nuestras aldeas marinas, incluso después de los sobresaltos del año pasado en los que el movimiento “pwofiytasion” consideró posible la descolonización.
La Isla de Guadalupe conoció serias revueltas sociales el año pasado. ¿Considera usted que la situación de Haití y este doloroso terremoto puede tener un impacto en la postura de algunos de los protagonistas?

Respuesta: Con la iniciativa del movimiento contestatario LKP (“Lyannaj kont pwofytasion”), los habitantes de Guadalupe conocieron a principios del 2009 más de cuarenta días de huelga general. La manifestación, respaldada fervorosamente por un 18% de la población, se centraba en los beneficios desorbitantes de unos importadores de materias primas de primera necesidad en un archipiélago de poco más de 400.000 habitantes. Ha sido demostrado y reconocido por Yves Jégo ––en la época secretario del Estado en ultra mar–– que los distribuidores realizaban plusvalías de un 50% en un país acostumbrado a un consumo exagerado.
Las reivindicaciones del líder sindical Elie Domota no se concentraron en un simple aumento del poder adquisitivo de los consumidores, sino en una prima de 200 euros para los asalariados que percibían menos de 1200 euros… Un año más tarde, estas reivindicaciones están lejos de estar ratificadas. El protocolo que clausuró el conflicto, firmado el 4 de marzo del año pasado, no ha sido aplicado todavía. El 20 de Enero era el aniversario de este movimiento y, diez días después del terremoto en Puerto Príncipe, no ha ocurrido nada notable. Normal, estábamos llorando la muerte de muchos haitianos y no era el momento para llamar los guadalupeños a una nueva revuelta. La prioridad era la solidaridad con los haitianos, un pueblo hermano con quien compartimos tantas afinidades y que siempre nos ha cautivan con su música “kompa”, tan apreciada en nuestra isla.



Retrato de una Colombia desconocida
Publicado en la Revista Catalina. [Noviembre 2009]

Aprovechando un festival de cine africano organizado por la asociación catalana L´Ull-anonim (en los cines Melies), Jorge Caicedo nos ha presentado la Colombia africana que reivindica en sus reportajes cinematográficos: una Colombia desconocida que bebe con orgullo de la cultura africana. El discurso comprometido y crítico de los documentales de este docente universitario ha sido recibido con mucho interés por el público catalán y, una vez más, Barcelona se ha convertido en el escenario de un intercambio multicultural sin precedentes entre Latinoamérica y África.

La realidad afro-colombiana en el PacíficoCali es la segunda ciudad latinoamericana con mayor población afro-descendiente después de Rio de Janeiro. Esto se debe a que Cali se ha convertido desde hace muchos años en un importante núcleo de poder en el Pacífico colombiano. Más de una tercera parte de su población tiene raíces africanas y, aún así, sigue siendo una ciudad que ignora su identidad negra, quizás por estigmas o simple indiferencia.
Aunque no le guste criticar a su país fuera de sus fronteras, nuestro entrevistado considera que ciertas cosas no pueden ser ocultadas. Es patente el enorme olvido estatal de la costa pacífico. De ahí se extrae la madera, los recursos naturales, pero, lamentablemente, no se hace ningún trabajo sólido e integrador con los lugareños (en su mayoría afrodescendientes).
“El pueblo afro ha sido históricamente un pueblo que busca el río o la costa, y desde siempre, el Estado y las comunidades se aprovechan de que este personaje se haya aislado para marginarlo más”.

Lucha por la defensa de una identidadLa comunidad afro-colombiana se encuentra en un momento histórico en el que tiene que concienciarse de su identidad para luego exigir el derecho de permanecer en sus tierras.
Sólo existe una ley clara de afro-colombianidad (la ley 70, aprobada en el año 1993) que por fin da un amparo jurídico a las poblaciones de origen africano establecidas en ciertas zonas y les permite adueñarse de esos territorios si demuestran una presencia de más de 100 años. Se trata de una ley muy reciente, mayoritariamente desconocida por los afrodescendientes.
Sin embargo, esta lucha se ve dificultada por una política que destruye la biodiversidad y los enormes recursos que contiene esta parte del territorio colombiano. Según las palabras de Jorge Caicedo, el gobierno actual “no le está haciendo juego a la diversidad” sino que da vagas instrucciones de organizarse en comunidades para luego arrebatar, sin explicaciones, los títulos de propiedad a las nuevas entidades. Eso es lo que justamente denuncia el entrevistado en su último documental “La virgen de la arena”.
Por otro lado, la comunidad afro-colombiana es menos consciente de su historia y de su identidad que otras etnias indígenas, quizás debido a la esclavitud y la siguiente falta de líderes influyentes. Por eso la lucha pasa primero por una organización y movilización interna.

Retos y avancesLos retos son enormes. La comunidad afro-colombiana tiene como primer reto fortalecer su identidad colectiva y recurrir a la memoria histórica africana, pero sin crear guetos (al igual que otras minorías indígenas que tienen muy claro cuáles son sus fundamentos y tradiciones).
El segundo reto es encontrar y alentar un liderazgo fuerte y moral. Hasta ahora, el liderazgo afro-colombiano y las figuras exitosas han sido muy a menudo nocivos. Los líderes políticos que llegan a puestos claves acaban siendo implicados en casos de corrupción u otras graves malversaciones.
Si bien el panorama puede parecer espantoso, los avances han sido notables y la tendencia muy esperanzadora. Mucha gente se incorpora voluntariamente en el proyecto y trabaja honestamente. Por todo el territorio, aparecen nuevas personas con ideas y ganas de colaborar, se han creado varias radios y una televisión étnica. Existen salidas que se están aprovechando y que, con tiempo y dedicación, darán frutos.

¿Existe una forma de acercar las posturas del Estado y de la población afrodescendiente?No existe otra solución que la de sentarse y dialogar. Ambas partes pueden salir beneficiadas. Sin embargo, actualmente, las cosas se llevan de una forma muy distinta: se toman primero las decisiones y luego se informa a las poblaciones de lo que tendrán que hacer.
Preguntado sobre la extensión de su lucha por la defensa de la cultura afro-colombiana, Jorge Caicedo nos responde que “sólo podremos parar de luchar cuando la población negra sea visible para el resto de Colombia, cuando esa otra Colombia entienda que sólo hay una Colombia, cuando se nos trate como colombianos sin necesariamente ser iguales que los demás, cuando se respete nuestro derecho a trabajar nuestras tierras y a vivir con nuestras costumbres, cuando se respete simplemente la vida, cuando se potencie la diferencia y que toda la población entienda que con esa diferencia el país va a crecer”.

Para más información: http://www.ullanonim.org/


14º Edición del festival de cine africano en Barcelona
Cine africano, entre el apego a la realidad y la precariedad de medios
Publicado en el Periódico Diagonal [Noviembre 2009].

Barcelona acogió entre el 6 y el 12 de noviembre, el XIV Festival de cine africano; más de 25 películas han representado a diez naciones del continente. También se ha asociado a esta muestra de cine Colombia, como relevante país de la diáspora africana.
El festival representa una puerta abierta a una realidad totalmente distinta a la nuestra. Por primera vez ha rendido homenaje a un cineasta del norte de África, Moustapha Derkaoui, uno de los pioneros del cine marroquí, con la presentación de varias películas de su última etapa, entre ellas Casablanca by night (2003) y Les amours del Hadj Mokhtar Soldi (2001). También hemos podido apreciar el trabajo de directores como Léandre-Alain Baker, Adama Drabo o Mama Keita.
Con un patente tono político-social y de denuncia, el festival ha permitido al público acercarse a un continente marcado por estigmas y prejuicios, adentrarse en la cotidianidad de su población y sensibilizarse con las técnicas novedosas empleadas por sus realizadores.

Las temáticas han sido muy variadas, todas impactantes, y entre las más llamativas pueden citarse el cambio de las relaciones entre África y Occidente a consecuencia del atentado del 11-S; el difícil retorno de los intelectuales y científicos formados en el exterior; el arraigo de ciertas costumbres como el sacrificio de albinos; o incluso el lazo estrecho entre la reciente literatura africana y el cine. Cada una de las películas expuestas ha evidenciado las diferencias de estilo que existen entre el cine africano y el de países ricos. Mientras que las producciones occidentales apuestan por el impacto visual y el ritmo frenético, los cineastas africanos se concentran en el diálogo, en las personas y las costumbres. Cuando los directores europeos saturan sus películas de músicas y efectos estruendosos, los cineastas africanos optan por el silencio como elemento importante de la trama. Y no todo se debe a la diferencia descomunal entre los presupuestos: si hay algo que deja claro este festival es que el cine africano alberga distintos valores y otras funcionalidades. Aquí no sólo se habla de entretener al público o de vender masivamente, sino también de educar o de cambiar la sociedad. Por eso, el cine africano ha de mirarse con otra perspectiva, con otros ojos, porque es el transmisor de una estética y una cultura diferentes.

Preguntada sobre la financiación de las películas y el futuro de la industria del cine africano en general, Marie-Elène Valpuesta, miembro de la asociación que organiza el evento,
Ull Anónim, revela su preocupación por la falta de apoyo de organismos locales y de los propios Estados. La industria del cine africano, debilitada por las inexistentes estructuras de formación, la escasa financiación de las administraciones y la piratería, obliga a los cineastas a formarse en el exterior y a buscar redes de distribución en Europa. La gran mayoría de las películas se autofinancian. Sólo dos países (Marruecos y Sudáfrica) subvencionan las producciones internas. En ese contexto, la Muestra de Cine Africano de Barcelona no sólo se revela como una forma de descubrir el rico universo africano, sino también como una oportunidad para los artistas de ese continente de exponer y difundir sus obras.

Homenaje a Moustapha DerkaouiPor primera vez en el festival africano un cineasta magrebí ha sido homenajeado. Moustapha Derkaoui es considerado como una figura imprescindible del panorama cinematográfico marroquí por su trayectoria inusual y el carácter único de sus obras. Nacido en Oujda en 1944, empezó sus estudios de arte dramático en Casablanca, para seguir en Francia y Polonia. Su gran productividad en los años ’80 y ’90, su gusto por la experimentación y su arriesgado manejo de la cámara, le han dado a lo largo de los años un lugar muy destacado en la industria de su país. Desde 2000, el cineasta se dedica esencialmente a realizar películas para el gran público, rompiendo con su anterior fase experimental.
La muestra nos ha dejado apreciar un estilo muy particular, osado y sensible, que nos incita a conocer e indagar en otros aspectos de la cultura marroquí. En Casablanca by night (2003) Moustapha Derkaoui describe el esfuerzo de una muchacha adolescente para financiar la operación de su hermano y retrata con humor un mundo nocturno repleto de necesidades, infidelidades y vicios. La pérdida de la inocencia es el tema principal de una trama en la que se topan los extremos: la pobreza y la nobleza, el baile placentero y el baile por la supervivencia.

Ramata (2009) de Léandre-Alain BakerSin duda, una de las mayores revelaciones ha sido la adaptación de la novela del escritor Abasse Ndione, Ramata. La protagonista principal es una mujer casada, refinada y poderosa, que, a los 50 años, se enzarza en una relación adúltera. Su matrimonio con un distinguido ministro se ha transformado en una cárcel cuya mayor consecuencia ha sido transformarla en mujer-objeto y apagar por completo su deseo.



En la vida de Ramata, el director Léandre-Alain Baker ve los fundamentos de una mujer representativa de África, que desea seguir viviendo pero que siente el peso de la sociedad y de las costumbres. A través de ella, nos presenta un mundo en el que conviven lo visible y lo invisible, una sociedad de máscaras y deseos contenidos. Gracias a la actuación de la modelo Katoucha Niane (ex-musa de Yves Saint-Laurent, muerta pocas semanas después del rodaje), el personaje de Ramata llega a coger una medida increíblemente cautivadora y fogosa. Ramata es fuego y elegancia, dulzura y resolución. Pese a las dificultades de rodaje y de financiación, la película del director y escritor congoleño ha llamado la atención del público por su calidad, el enlace que supone con la nueva literatura africana y la presencia de una modelo comprometida con su continente y muerta trágicamente.

Fantan Fanga (2009) de Adama DraboEl compromiso del director Adama Drabo se ve expuesto desde los primeros momentos en la película Fantan Fanga. Con un tono abiertamente crítico, nos desvela a través de una investigación policial delicada el caso de un asesinato de albino en Malí en el transcurso de unas elecciones nacionales. Enfrentados a los poderes políticos del país y otros intereses, los inspectores comprueban con indignación la persistencia de creencias y supersticiones mágicas, rituales y prácticas secretas que tienen como principal víctima a los albinos.
Una trama intensa y una actuación de calidad son las responsables del éxito de esta película, que desvela crudas y desconocidas realidades de Malí: la autoridad policial, la corrupción y otros asuntos políticos. Sin duda, podemos hablar de una referencia del cine africano en el que han quedado plasmados el humanismo y el deseo de justicia de su director.